Política

Cuestionados senadores fueron los jueces del polémico Payo Cubas

Pocos son los legisladores que pueden declararse impolutos en la Cámara Alta. Sin embargo, una mayoría de ellos se convirtieron en jueces de su colega y lo suspendieron por 60 días y sin sueldo.

En la Cámara de Senadores casi nadie se salva del dedo acusador, pero eso no impidió que la mayoría apuntara el índice contra Paraguayo Cubas la semana pasada, sancionándolo con 60 días de suspensión sin goce de sueldo, por haber mojado a varias personas, incluido su colega Juan Carlos Calé Galaverna.

Varios de los que votaron por el castigo a Cubas están señalados por la justicia o fueron protagonistas de fechorías que terminaron costándoles muy poco. Es el caso de los colorados Víctor Bogado y Javier Zacarías Irún. El primero está imputado por estafa y cobro indebido de honorarios y viene chicaneando su proceso hace años.

Por su parte, Zacarías Irún anda de mal en peor, pero eso no lo detuvo para ser implacable con Cubas. El parlamentario está imputado por lesión de confianza en carácter de instigador y también por declaración falsa. Por si fuera poco, está siendo investigado por enriquecimiento ilícito, pero ninguna de estas causas es tan grave como el carnaval que desató Payo en el Congreso.

Otro que votó por la suspensión fue el liberal Dionisio Amarilla, quien en 2018 fue denunciado por enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias. En septiembre pasado la Fiscalía abrió una carpeta, pero hasta ahora no designó a un fiscal.

Antecedentes. Para Galaverna y para el titular del Congreso, Silvio Ovelar, el sabor de la suspensión es conocido, pues les tocó probarlo personalmente, pero esta vez votaron también contra Payo.

En mayo de 2008, Calé admitió un hecho gravísimo: que hizo fraude durante las internas coloradas de 1992. La Cámara Alta decidió entonces suspenderlo por 60 días sin goce de dieta. Ovelar por su parte recibió la misma sanción por el escandaloso video donde se lo ve ofreciendo dinero para comprar cédulas en un asentamiento de Coronel Oviedo, caso que pasó a la historia como el trato apu’a.

Más. Otros casos polémicos que se dieron en el Senado pero quedaron sin pena fueron los que envolvieron a legisladores liberales como Zulma Gómez y Blas Lanzoni, o el reciente del colorado Enrique Bacchetta. Gómez demostró su homofobia cuando la actriz Ana Brun, premiada por el Festival Berlinale por su papel en Las herederas, recibía un homenaje. “Atenta contra la familia ã lesbiana partida. Ofaltántema oporo'u ko'ápe (falta que tengan relaciones en el lugar)”, gritó Gómez, quien ya tuvo varios exabruptos similares, pero sin sanción.

Por otro lado, en setiembre pasado, el gobernador de Central, Hugo Javier González, denunció que encontró saldo cero en caja y agregó que tienen G. 36.657 millones en deudas. Su antecesor es el actual senador Blas Lanzoni.

Finalmente, otro que votó por sancionar a Cubas fue Enrique Bacchetta, titular del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, quien calificó de injusto el proceso contra el diputado con permiso, Ulises Quintana. Este acto sigue generando protestas porque Bacchetta es justamente encargado de juzgar a fiscales y jueces, pero el legislador sigue en el cargo y sus pares del Senado ni siquiera plantearon una posible sanción.

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