Editorial

Crecimiento económico mundial depende del acceso a la vacuna

El crecimiento de la economía a nivel mundial enfrenta fuertes desafíos. Las diversas proyecciones dan cuenta de la diversidad del desempeño a nivel nacional debido a las fases en que se encuentran los países en la pandemia y, sobre todo, en los niveles de vacunación. A un año y medio de iniciarse la rápida difusión del Covid-19, los países en los que se inició han podido controlar gracias a la implementación de vacunaciones masivas, sin que se haya podido replicar esa misma medida en el resto de los países del mundo. Lastimosamente, Paraguay se encuentra entre los países con peor perspectiva, ya que inició tarde el proceso de vacunación y hasta el día de hoy depende más de donaciones que de la recepción de las dosis que ya ha pagado. La recuperación económica dependerá de este factor esencial, no solo en 2021, sino también en los siguientes años.

Un informe del Banco Mundial pronostica un crecimiento mundial del 5,6% en 2021 liderado por economías fuertes como las de EEUU y China.

Se espera que la economía norteamericana aumente el 6,8% este año, el ritmo más rápido desde 1984, mientras que el crecimiento de la economía china llegue al 8,5%.

El crecimiento de los países emergentes y en desarrollo, entre los que se encuentra Paraguay, crecerá en promedio 6,0% pero con diferencias importantes entre países, teniendo en cuenta las medidas de distanciamiento social y el peso de los contagios.

Este crecimiento no permite recuperar aún la fuerte caída ocurrida en 2020.

Las previsiones de crecimiento mundial, regional y nacional dependen en gran medida del avance de la vacunación. Sin embargo, está siendo lenta en la mayoría de los países y por lo cual las coberturas se mantienen bajas.

El acceso a la vacuna está reproduciendo y profundizando las desigualdades preexistentes entre países.

Mientras unas pocas naciones desarrolladas cuentan con más dosis de las necesarias, la gran mayoría aún no ha acabado de vacunar ni siquiera al personal de salud y de otras actividades esenciales.

Los gobiernos de los países desventajados en el acceso a vacunas deben ejercer mayor presión por una mejor distribución. En tal sentido, varios gobiernos han planteado en el seno de la Organización Mundial de Comercio la liberación temporal de patentes, de manera a facilitar la producción mundial, y con ello una mayor disponibilidad de dosis.

Lastimosamente, Paraguay se encuentra entre los países con peor perspectiva, ya que inició tarde el proceso de vacunación y hasta el día de hoy depende más de donaciones que de la recepción de las dosis que ya ha pagado.

Adicionalmente, el país enfrenta un fuerte descreimiento y quienes desean vacunarse tienen dificultades para movilizarse o para acceder a información de calidad.

La falta de una buena campaña de información se está convirtiendo en un problema clave, además de la desorganización tan característica de nuestro sistema de Salud. La masiva concurrencia este fin de semana muestra que a pesar de lo anterior, hay un amplio grupo poblacional que está ansioso por vacunarse.

La recuperación económica dependerá de que los trabajadores consigan la protección necesaria para moverse con mayor libertad en sus ocupaciones y los consumidores pierdan el miedo de contagiarse y sientan una mayor previsibilidad económica.

Las autoridades deben comprometerse no solo a garantizar las condiciones internas para facilitar la recuperación económica, sino también a gestionar a nivel internacional en todos los espacios diplomáticos un acceso más equitativo de las vacunas. De otra manera, los problemas económicos que mencionamos se mantendrán no solo en 2021, sino también en los siguientes años, extendiéndose las consecuencias de la pandemia en el largo plazo.

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