Sucesos

Corte ordena investigar los casos de reclusos en huelga de hambre

Luego de las publicaciones, la Dirección General de Auditoría de Gestión Judicial deberá determinar si hay irregularidades en el proceso de los internos, que desde hoy endurecerán aún más la medida de fuerza.

El Consejo de Superintendencia de la Corte ordenó una auditoría de reacción inmediata a Mario Elizeche, quien está al frente de la Dirección General de Auditoría de Gestión Judicial, sobre la situación judicial de los cuatro internos de Tacumbú que están en huelga de hambre, por presuntas irregularidades en los casos.

Los afectados son Arnaldo David Genes, que lleva 75 días sin consumir ningún tipo de alimento; Fermín Bobadilla, con 37 días en la misma condición; Julián Villar, 77 días, y Eladio Aquino, que lleva 33 días con la medida de fuerza.

Genes fue condenado en primera instancia a 10 años de prisión, de los cuales ya lleva cumpliendo cuatro, y asegura que no es culpable, por lo que espera que sea revisada su apelación.

Bobadilla está procesado por robo agravado. Hace cuatro años que está recluido y no llega al juicio oral. Según su defensora pública, hay elementos que prueban su inocencia, ya que en el momento del asalto estaba con muletas y no es él quien aparece en el circuito cerrado que utilizó la Fiscalía para inculparlo.

Eladio Aquino está procesado por un supuesto hecho de coacción sexual.

Villar también está procesado por robo agravado y espera su juicio oral.

Los cuatro están muy afectados por la situación y la salud empeora a medida que pasan los días.

Julián Villar (54) es uno de los que están más decididos a llevar esta lucha hasta el final. Pasa casi todo el tiempo acostado en la cama, en un rincón de la Sanidad del penal.

Un puñal de fabricación casera sobre un bolsón donde guarda sus pertenencias le da cierta seguridad y confirma que el hombre está en una de las cárceles más peligrosas del mundo.

la rutina. Asegura que duermen poco por las noches y no ve que pueda aguantar mucho más. "Tengo dolor de cabeza y se me cae la oscuridad. No se duerme, no se puede dormir. Le tomamos mate toda la noche y hablamos entre nosotros. Con pajita tomamos agua con azúcar. Es lo que nos mantiene", relató Villar, que también reveló que solo dan unos pasos durante su rutina cuando los llevan al baño y luego vuelven a la cama. "No vamos a llevar más de 15 días. El corazón golpea diferente. No hay esperanza de que esto se solucione, porque no hay plata", añadió.

Desde hoy, los internos decidieron endurecer más aún la medida y anunciaron que tomarán una medida de fuerza que denominan huelga seca.

Eso indica que también suspenderán el consumo de líquidos. "Morimos o se hace justicia por nosotros", expresó Arnaldo David Genes, quien aseguró que ya no hay vuelta atrás en la drástica medida.

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