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Consumir chocolate amargo baja la presión alta y fortalece el corazón

El cacao, conocido como el alimento de los dioses, tiene entre sus múltiples propiedades la producción de endorfinas y también de serotonina, la llamada hormona de la felicidad, que provocan una sensación de bienestar y esto le atribuye propiedades afrodisiacas y antidepresivas.

Su consumo permite que disminuya el flujo sanguíneo y baje la presión, ya que estimula la cubierta de las arterias para que produzcan óxido nítrico, un gas que tiene como función enviar las señales a las arterias para que se relajen, explica la nutricionista Carolina Sosky.

“El chocolate amargo es una de las mejores fuentes de antioxidantes del planeta. Está comprobado que puede mejorar la salud y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas”, indica la profesional.

La diferencia del chocolate amargo y el dulce es que el primero es más natural y contiene menos azúcares y grasas, y además aporta muchos beneficios comprobados científicamente, a diferencia del chocolate dulce, que contiene grandes cantidades de azúcares, más calorías y grasas, con lo cual si se consume en exceso puede provocar aumento de peso, colesterol elevado, triglicéridos y otras consecuencias negativas para el organismo.

Controla diabetes. Si bien el chocolate es un alimento muy popular por aportar un exceso de calorías, grasas y azúcares que dan altas dosis de energía al organismo, cada vez son más los estudios que demuestran que el chocolate en su forma amarga contiene más cacao que el tradicional.

“Contrariamente a lo que se cree, es difícil imaginar que un dulce puede ayudar a controlar la diabetes, pero un estudio realizado recientemente en Italia demostró que disminuyendo el consumo de azúcares y grasas y consumiendo todos los días 40 gramos de chocolate amargo durante al menos 15 días, se reducía la resistencia a la insulina casi en un 50% y por ende mejoraban las cifras de azúcar en la sangre”, explica.

En cuanto a los niños, es bueno incorporarlo de manera regular en el desayuno en forma de cacao en polvo puro con leche y no confundir con las bebidas chocolatadas comerciales que tienen un alto contenido de azúcar. “Según un estudio británico, aumenta el flujo sanguíneo hacia el cerebro por lo cual hace que los niños estén más despiertos y alertas,” puntualiza Sosky.

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