24 may. 2026

“Con IVA o sin IVA” , práctica ilegal que debe ser erradicada

El impuesto al valor agregado (IVA) constituye uno de los instrumentos principales de recaudación en el país y, por ende, del financiamiento de las políticas públicas que la ciudadanía demanda. Su recaudación es compromiso de todos los actores estatales. La Secretaría de Tributación debe fortalecer su rol fiscalizador y concienciador, el Poder Judicial debe penalizar ejemplarmente la evasión y elusión y la ciudadanía debe pagar lo que corresponde. La expresión “con IVA o sin IVA” debe ser eliminada de nuestro vocabulario si pretendemos construir una sociedad moderna y desarrollada.

El IVA es actualmente el principal instrumento recaudatorio del Estado paraguayo y, por ende, también financiador de las políticas públicas; sin embargo, ni la sociedad ni el sector público asumen con la debida responsabilidad a la hora de exigir boletas legales o fiscalizar.

En Paraguay, a diferencia de cualquier país desarrollado, todavía existe la posibilidad de optar por realizar una compra o un pago “con IVA o sin IVA”, mostrando la debilidad de las autoridades tributarias y judiciales para hacer cumplir la norma y la falta de apego a la ley de la ciudadanía.

La autoridad tributaria, la Secretaría de Tributación, debe fortalecer su capacidad fiscalizadora de manera a disminuir al máximo las conductas evasoras y darles mayor fuerza a sus campañas de concienciación ciudadana.

Esa toma de conciencia debe iniciarse en la niñez, incorporando en el currículum contenidos que promuevan la importancia de los impuestos para el desarrollo y del cumplimiento de la ley como un imperativo ético del comportamiento ciudadano.

El Poder Judicial debe hacer cumplir las leyes tributarias a rajatabla y poniendo al bien común en primer lugar de su actuación, sin ninguna consideración adicional a lo establecido en las normas vigentes. La administración de la justicia tributaria es un mecanismo básico de la obligación de proteger y preservar el estado de derecho.

Las penalidades ejemplares a la evasión y elusión contribuyen a desincentivar este tipo de conductas.

La sociedad, por su parte, debe considerar que sus tributos son un pilar fundamental de su propio bienestar y del de los demás. Si quiere que el Estado cumpla su rol, debe cumplir la ley aportando lo necesario en cada caso y exigir paralelamente calidad en la gestión, transparencia y rendición de cuentas.

El país debe construir una cultura de pago de impuestos y ello se consigue con diferentes medios, desde la educación en los primeros años de la niñez, pasando por campañas de difusión, hasta la penalización de la evasión y elusión sin distinción de ningún tipo.

La Secretaría de Tributación debería comenzar por los medios de comunicación una campaña para explicar para qué se paga el IVA, instar a los retenedores de IVA a que cumplan la ley y fiscalizar al azar los negocios para constatar quiénes operan al margen de las normas vigentes.

Es necesario convencerse de que solo abonando el IVA podremos aspirar a políticas de amplia cobertura, sostenibles en el mediano y largo plazos, capaces de transformar la estructura social y económica y avanzar hacia un país moderno y desarrollado. Debemos caminar hacia un modelo que garantice mayor bienestar para la ciudadanía, lo cual promoverá a su vez la gobernabilidad política y la estabilidad económica.