El principal problema de la zona clausurada son las vigas de uno de los corredores, que ocasionan que todo esté al borde del derrumbe. La estructura tiene más de 40 años de antigüedad.
Por esta razón, 350 alumnos deberán dar clases en aulas móviles y, en total, serán modificados cinco grados. Los del tercer ciclo darán clases en la zona habilitada del bachillerato, que también funciona en el mismo predio pero en el turno noche, y los alumnos del primer grado darán clases en aulas móviles.
El ministro de Educación, Raúl Aguilera, visitó la institución educativa este jueves para interiorizarse de lo que ocurría y anunció que las reparaciones se realizarán lo antes posible.
Lamentó la situación, pero agregó que algunas escuelas seguirán en la misma situación hasta que se tengan los recursos necesarios. “La solución definitiva del problema de la infraestructura escolar requiere una inversión de USD 78 millones por cinco años”, manifestó.
Informó también que los recursos para la reparación no saldrán de la cartera educativa, sino de fondos municipales. No se sabe aún cuánto tiempo durarán las obras.
“Muchas veces los recursos no está directamente disponibles, pero en algunos casos las municipalidades tienen contratos abiertos con empresas y eso permite reorientar para las reparaciones de esta naturaleza”, explicó.