País

Ciudadanos pagan más de G. 2.000.000 por espacio reservado, los taxistas nada

 

Erwing Gómez, Karina Godoy, Iván Lisboa y Diego Barreto

Una situación que refleja la absoluta inequidad con la cual las autoridades municipales manejan los criterios a la hora de establecer los diferentes tributos que deben asumir los contribuyentes asuncenos es la que se plantea con los taxistas y el ciudadano común.

Mientras los trabajadores del volante no abonan un solo guaraní por ocupar sitios públicos con sus extensas paradas, muchas de ellas en zonas privilegiadas de la ciudad, los propietarios de viviendas y de comercios deben pagar sumas varias veces millonarias si quieren contar con un espacio reservado frente a sus locales o residencias.
La utilización de la vía pública por parte de los móviles que prestan el servicio de taxis en la capital sin aportar nada a las arcas municipales se da a pesar de estar establecida en la Ordenanza 26/92, en su artículo 43, que “los permisionarios asignados a paradas dentro del límite del perímetro de estacionamiento controlado estarán obligados a pagar un canon equivalente a un salario mínimo mensual por año...”. El director de Tránsito de la institución municipal, ingeniero Luis María Pereira, secundado por el asesor de esta dependencia, Florentín Giménez, explicaron que para hacer efectiva esa erogación, es necesario que la Junta Municipal la incluya en la ordenanza tributaria que entra a regir cada año, ya que de lo contrario es letra muerta.
INJUSTICIA Mientras los conductores del enjambre amarillo manejan discrecionalmente los lugares que ocupan en las calles asuncenas, el costo de un espacio reservado varía según sea una zona tarifada y controlada o una donde no entre a regir esa categoría.En la primera de ellas, los frentistas que soliciten contar con un sitio exclusivo para sus vehículos deberán abonar anualmente la suma de G. 2.391.011 por cada uno de ellos; en tanto que en un punto considerado no tarifado, el valor es de G. 1.535.902.
Pereira recordó que el cuerpo legislativo comunal hizo un intento a fines del 2017 de incluir este cobro en la ordenanza tributaria a los permisionarios taxistas, pero que debido a presiones de los dirigentes de la Asociación de Profesionales Taxistas de Asunción (APTA), el cobro quedó en la nada, como viene sucediendo desde hace más de 27 años.Finalmente, sostuvo que este es un momento en el cual la corporación debería estudiar algunos cambios en las normativas vigentes referidas a taxis para poner equilibrio a la situación.

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