Cinco ciudades, una misma canción



José Antonio Galeano, del Grupo Sembrador habla sobre la gira por el interior del país en setiembre. Por Blas Brítez

Periodista- bbritez@uhora.com.py

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Los hermanos Galeano, Maneco y José Antonio, fundaron Sembrador en 1973. Pasaron 36 años. Lo que en principio era un entusiasta proyecto forjado al calor de la inquieta vida universitaria, se convirtió en una de las propuestas más perdurables --a pesar de su vida interrumpida-- de lo que se denominó Nuevo Cancionero, ese movimiento nacido en medio de lo más radical de la represión stronista y madurado en los estertores agónicos del régimen.

Hoy, Jorge Arturo Aponte, Luis Antonio Pulgo Barriocanal, Jorge Garbett, Gilda Heisecke, Julia Peroni, Jorge Tuga Ramírez y José Antonio Galeano, forman el grupo. Las dos voces femeninas son aportes nuevos. En setiembre brindarán una serie de conciertos en cinco ciudades del interior del país, en un "reencuentro, demorado por cierto, con nuestra gente más allá de la Calle Última", cuenta en esta entrevista José Antonio Galeano. Concepción, Pilar, Villarrica, Encarnación y Ciudad del Este serán las sedes de sus presentaciones.

--¿Por qué esas ciudades?

--Hemos elegido esas cinco ciudades porque son cabeceras departamentales que han devenido en grupos urbanos importantes. Como la propuesta de Sembrador es esencialmente paraguaya y latinoamericana, consideramos que en esas ciudades, cuidadosamente escogidas, el grupo tiene algo que decir.

--¿Qué representa para ustedes cantar hoy, en un momento en que el país está esperanzado de seguir otro rumbo?

--Alguna vez tuve la oportunidad de, parafraseando a los españoles, decir que el Nuevo Cancionero, el movimiento al cual orgullosamente pertenece Sembrador, "contra Stroessner vivía mejor" (los españoles usaban la expresión con el dictador Franco). Desde esta perspectiva, este tiempo auroral y distinto es un terreno más que fértil para el canto de esperanza, solidaridad y denuncia de nuestro grupo. Cantar hoy es lo más próximo a ver cumplidos nuestros sueños, que nos pasaron en 36 años de vida interrumpida de Sembrador.

--La canción de Chéster Swann, Qué le pasará a mi gente, que se incluye en el programa de su gira, ¿puede resumir un poco el espíritu en el que cree Sembrador con respecto a los vientos de cambio?

--Nosotros estrenamos nuestra versión de ¿Qué le pasará a mi gente?, de Chéster, en nuestro ciclo de conciertos del año 1999, que bajo el nombre de "Encendiendo sueños... en tus caminos, Latinoamérica" contó con el concurso del bienamado maestro Óscar Cardozo Ocampo, la Orquesta Philomúsica de Asunción --dirigida por Luis Szarán-- e instrumentistas invitados. Por entonces, ese ¿Qué le pasará...? sonaba como un interrogante. Hoy hay certeza de que le están pasando cosas muy buenas para apostar a un futuro diferente. Personalmente, creo que un par de versos del poema de Chéster definen lo que nos pasa, y en eso la canción cumple con su fin fundamental: crear conciencia y emocionar. Chéster nos enrostra una formidable realidad cuando nos dice: "Qué le pasará a mi gente... Ya no cree en las mentiras de patrióticos mesías y otros héroes de cartón".

--¿Esta gira 2009 demuestra que tenemos Sembrador para rato?

--Definitivamente, sí. Volvimos para quedarnos. Y para ello contamos, justamente, con la gente. Porque, como dice Chacho Echenique, en su hermosa canción Vamos cambiando, que también está en el repertorio de la gira: "Los privilegios de la locura han perdonado a la tortura... No están ausentes ni arrepentidos, siguen pensando que son olvido... Pero la gente va hacia la vida en un futuro que no se olvida". ¡Sí! Definitivamente, Sembrador volvió para quedarse.

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