Economía

China-Costa Rica: Relación no emulable

 

La China Continental, un gigante totalitario con pies de barro, ha desarrollado en los últimos años con varios países latinoamericanos una peculiar y agresiva diplomacia, consistente en ofrecer acceso a su mercado y ayuda para el desarrollo a cambio de tomar distancia de Taiwán, un campeón democrático, líder en libertad económica, en alta tecnología y en competitividad internacional. En términos de producto e ingreso per cápita, los taiwaneses ostentan indicadores muy superiores a los de sus vecinos.

GIGANTE AUTOCRÁTICO. En la práctica se ha demostrado que lo ofrecido por el gigante rojo son cantos de sirena. Sus modelos de desarrollo y de sociedad no son precisamente un ejemplo a seguir: Son ciertamente 1.300 millones de consumidores, pero sufriendo una de las peores dictaduras del mundo contemporáneo. El régimen absolutista de Xi Jinping es opresor de libertades en términos generales, pero especialmente en economía, religión e ideología. Xi ofrece acceso al poder de compra chino para importaciones de productos latinoamericanos y a créditos, pero bajo condiciones establecidas unilateralmente. Sus productos de exportación, que llegan a destino abaratados por dumping social, terminan convirtiendo la balanza comercial favorable a los chinos continentales. Últimamente la supuesta Ruta de la Seda, esgrimida como otro argumento para el acercamiento al gigante asiático, ofrece unir a todo el mundo en la construcción de infraestructuras internacionales, a ser financiadas por ellos mismos.

TERCER MUNDO. Algo que no debe perderse de vista a la hora de aceptar esos ofrecimientos, es que con ellos la China dictatorial pasa a influir en las políticas públicas de países anfitriones así como controlar allí sus recursos mineros y materias primas agropecuarias. Tampoco olvidar que la China roja es ciertamente el segundo país del mundo tomando de referencia su producto interno bruto, pero sigue siendo, según indicadores sociales y ambientales, un gran país de Tercer Mundo. Su poder económico, de manos de un solo indicador, el PIB, va condicionado por injusticia social, caos medioambiental y carencia de libertades, afectando negativamente su territorio y su población.

COSTA RICA. Lo ocurrido con Costa Rica debería servirnos de lección antes de tomar decisiones apresuradas a favor del gigante asiático y en contra de Taiwán. La China le prometió a Costa Rica hace varios años la renovación de su refinería de petróleo en Moin con un costo de 1.500 millones de USD (USD 900 millones en créditos y USD 600 millones en inversión conjunta) más la ampliación de una carretera que conectaría la capital de San José con Puerto Limón a un costo de USD 495 millones. En abril de 2016 el Gobierno de San José tuvo que suspender los proyectos de renovación de la refinería, debido a que su implementación lesionaba la legislación costarricense y porque los documentos chinos establecían como necesarios ingentes gastos en personal. Por otro lado, el proyecto de construcción de la carretera a Puerto Limón se ha retrasado, debido al estudio de impacto ambiental así como a engorrosos y onerosos procedimientos administrativos. Interesante de destacar es que, al igual que similares ofertas realizadas a otros países centroamericanos, la mayoría o gran parte de esos proyectos chinos preveían contratar empresas y mano de obra de la China así como comprar maquinarias y materiales de construcción de ese país.

ALIADO. Nuestro país sí es un ejemplo de las ventajas de relacionarse con Taiwán en términos de importaciones y exportaciones así como de asistencia tecnológica. Paraguay recibe un número considerable de donaciones para varias áreas de desarrollo así como asistencia técnica y crediticia para diversos sectores económicos, geográficos y poblacionales, entre los que se destacan los proyectos de apoyo a las Mipymes así como la Universidad Tecnológica. En contrapartida, Paraguay vota en todos los foros internacionales en favor de la independencia de Taiwán, no solo por las ventajas en el intercambio de relaciones económicas, sino por tratarse Taiwán de un régimen democrático que ha logrado prosperidad compartida en ese país y está en condiciones de ayudar a los demás en esa misma senda.

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