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Cannabis: Del estigma a afianzarse como medicina

 

Uno y otro. Las recientes decisiones del Ministerio de Salud Pública y el Senado con respecto al cannabis reabrieron el debate sobre la utilización de esta estigmatizada planta.

Ambas medidas tienen una misma finalidad: Otorgar permisos para el uso medicinal de dicho arbusto. Existen también diferencias entre su consumo recreativo, como se conoce habitualmente, y para tratar una dolencia. “El cannabis cuenta con 100 compuestos químicos en su composición. Al consumirlo de manera recreativa, se introducen en el cuerpo todas las sustancias que pueden pasar por la inhalación”, explica el doctor José Cardozo, de la Dirección de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública. En caso de la marihuana medicinal, se procesa la planta para utilizar el cannabidiol y otro principio activo. Este será utilizado en la persona en cierta concentración, a través del producto elaborado, en muchos casos el aceite. Podrán adquirir el fármaco solo los pacientes que tengan indicaciones comprobadas científicamente para el usar el cannabis medicinal.

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La marihuana que se produce en el país tiene un elevado porcentaje de contenido de sustancia sicoactiva, explicó Cardozo. Por tal motivo, advirtió sobre el riesgo que implica utilizarla sin control y de manera casera para aplicarla en tratamientos a pacientes, sobre todo a los más pequeños. El cannabis es el medicamento más antiguo que conoce la humanidad, señaló el doctor Hernán Codas en comunicación con Monumental AM. Codas participa en los debates por la legalización del uso de la planta. El médico explicó a los senadores Víctor Ríos y Patrick Kemper, proyectistas de la normativa aprobada en el Senado, las ventajas medicinales del cannabis. “El que es utilizado para fines medicinales tiene sus cepas y el que es para uso recreativo tiene las suyas. Después hay otras cantidades de cepas”. Permisos. El mismo día que en la Cámara de Senadores se aprobaba la despenalización del autocultivo y pasó el proyecto a Diputados, el Ministerio de Salud Pública anunciaba que otorgaría licencias para las empresas que desearan producir aceite de cannabis para su uso medicinal.Aunque aún no se sabe cuál será el volumen que será generado, la cartera sanitaria resolvió que el 2% de la producción irá directamente al Ministerio de Salud, eso será destinado a pacientes de manera gratuita. Las licencias serán otorgadas a cinco empresas. El periodo de recepción de pedidos se iniciará el 1 de octubre y culminará el 31 de dicho mes. Antes del anuncio realizado por la cartera sanitaria el miércoles pasado, ya existían firmas interesadas en la industrialización de la planta en el país. “Varias firmas tanto nacionales como extranjeras se reunieron con el ministro de Salud. Se han recibido más de una decena de empresas”, comentó el abogado Walter Insfrán, del Gabinete de Salud del MSP. Agregó además que dichas firmas, la mayoría extranjeras, competirán con las otras que se presenten para el otorgamiento de licencias. La semilla que será procesada para la elaboración del producto hecho de cannabis no será nacional, sino extranjera, aclaró Insfrán. En Canadá, Estados Unidos y otros países existen semillas certificadas, comentó.“Antes de la aprobación de la utilización de esa semilla, tendrá que pasar por un periodo de verificación por Senave. Una vez que este ente autorice, se podrá importar esa materia prima para la producción”. En el país no existe certificación de semillas de cannabis. Esta es la razón por la que no puede utilizarse la planta de origen nacional, aclaró Insfrán. “Lo que sí puede hacerse como un proceso posterior es que algún empresario empiece a producir semillas de cannabis y entre dentro del proceso de certificación, que se hace a través del Senave y del IPTA, y consigan dicha autorización y puedan venderla”. Con respecto a la cantidad que quedará a favor del MSP para su distribución gratuita, solo se sabrá luego del primer año de producción, aclaró. Tampoco se tiene aún una cifra, ni siquiera aproximada, del número de pacientes que podrán ser beneficiados. En una parte de la resolución emitida por el MSP, habla de que el producto debe contar con una composición específica. Insfrán señala que este requisito se refiere a que el producto debe decir exactamente para qué afección puede ser utilizado. Desde hace aproximadamente dos años en el país está a la venta el aceite de cannabis. El producto, que es importado desde los Estados Unidos, tiene un costo que ronda los G. 1.800.000. Padres que usan el producto para el tratamiento de sus hijos reclaman que el precio lo hacía casi prohibitivo. Varios grupos, como Mamá Cultiva, piden la despenalización del autocultivo de la planta. En 2017, Édgar Martínez Sacoman fue condenado a dos años y medio por producir aceite de cannabis que distribuía gratuitamente.
Hojas de hierba

Diferencia. Al usar como remedio no se introducen al cuerpo todas las sustancias de la planta, solo algunas.

Interés. Antes de que el ministerio empiece a otorgar licencias, ya se presentaron más de 10 empresas.

Las empresas deberán usar semilla extranjera certificada, ya que en el país no hay una con certificación.
Walter Insfrán,
Gabinete de Salud.

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