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Campaña electoral en Argentina se retoma con la economía al rojo vivo

Se abrió el proceso para las presidenciales del 27 de octubre. El peronista Alberto Fernández es el claro favorito sobre Mauricio Macri. La frágil economía está en medio de la disputa electoral.

Según el plazo establecido por la Cámara Nacional Electoral se abrió ayer la campaña para las presidenciales argentinas del 27 de octubre, con el peronista Alberto Fernández como favorito después de que en las primarias de agosto aventajara por 16 puntos al presidente Mauricio Macri, lo que generó un caos financiero que agravó la crisis en el país.

Seis son los candidatos a ocupar la Casa Rosada desde el 10 de diciembre, cuando tomará posesión el vencedor en octubre o en una eventual segunda vuelta, el 24 de noviembre, pero la extrema polarización en Argentina ubica a Fernández –que lleva a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) como postulante a vicepresidenta– y a Macri en el centro del tablero de juego.

PRIMARIAS. El punto de inflexión llegó el 11 de agosto con las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sus resultados impactaron no solo en el ámbito político, sino en los pilares de la ya maltrecha economía nacional.

Los analistas, que no habían presagiado la hecatombe, asumieron que el macrismo tiene escasas opciones de remontar el resultado en octubre, más teniendo en cuenta el recrudecimiento de la crisis.

INESTABILIDAD. El día después de las PASO, la bolsa se desplomó casi el 38% y el precio del dólar empezó a trepar de forma descontrolada. Ese fue solo el primero de los innumerables sobresaltos bursátiles y cambiarios que durante tres semanas han mantenido en vilo a la clase política y empresarial.

Para enfrentar estos efectos, en agosto, el Gobierno aprobó medidas como la eliminación del IVA para algunos alimentos, el congelamiento del precio de los combustibles y beneficios fiscales.

Sin embargo, no fue hasta que el domingo pasado anunció restricciones cambiarias para detener la escalada del dólar cuando la situación financiera empezó a calmarse.

Con las turbulencias controladas, al menos por ahora, la campaña echó ayer a andar formalmente con un Fernández que se siente ganador y que incluso esta semana ha realizado un viaje a Europa en el que ha sido recibido por los jefes de Gobiernos de España y Portugal.

“Hemos llegado al fondo del pozo, solo nos queda mejorar”, dijo Fernández durante una conferencia en el Congreso de los Diputados español, en la que reiteró que lo único que le dejará Macri será “cinco millones de nuevos pobres”. Mientras, el mandatario confía en que una épica remontada le permita mantener el sillón presidencial.

El 27 de octubre –cuando se elegirá jefe de Estado y se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de la de Senadores– vencerá el candidato presidencial que logre más del 45% de votos o al menos el 40% y una diferencia mayor de diez puntos con respecto de la fórmula que le sigue. Si no, el nuevo presidente para los próximos cuatro años saldrá de una segunda vuelta el 24 de noviembre, en la que participarán solo las dos listas más votadas en la primera.

En las primarias de agosto, el Frente de Todos de los Fernández obtuvo el 47,7% de los votos, seguido por el Juntos por el Cambio de Macri y su segundo, Miguel Ángel Pichetto, que cosechó el 31,7%, con el resto de las propuestas muy por debajo.

Si en octubre se repitiera este panorama, Fernández se convertirá en el próximo jefe de Estado argentino.

Países europeos quieren ayudar
El candidato presidencial opositor argentino Alberto Fernández, favorito de cara a las elecciones del 27 de octubre, dijo este sábado que los líderes e inversionistas con quienes se reunió en su viaje de esta semana en España y Portugal quieren trabajar junto a él para “sacar a Argentina

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