Economía

Califican de “antipatriota” a Cartes por ínfimo presupuesto de Seprelad

La ministra María Epifania González dijo que aprobar el examen antilavado de Gafilat requerirá un trabajo duro y esperar un "milagro". Cuestionó que Gobierno anterior les dejó ínfimo presupuesto 2018, pese a inminente evaluación.

Samuel Acosta
@acostasamu

En abril próximo el país será evaluado por el Grupo de Acción Financiera Internacional de Latinoamérica (Gafilat) sobre su efectividad en la lucha contra el lavado de dinero y el temor creciente en el sector privado y público es retornar a la denominada lista gris de países no cooperantes.

–Estamos a solo seis meses del inicio de la evaluación de Gafilat sobre nuestra efectividad contra el lavado de activos, ¿qué acciones se están realizando para aprobar el examen?

–Tenemos un plan de acción que no podemos descuidar ni un minuto. Con la Abogacía del Tesoro tenemos la parte de la constitución de un registro sobre el beneficiario final, esto necesitamos para llegar a escarbar la información y así saber quiénes son los verdaderos dueños de un activo. Ese activo puede estar en acciones en sociedad o en un bono, debemos saber quién es el verdadero dueño. Debemos poder tomar información de Tributación y verificar si esta persona es o no un pequeño contribuyente. La Abogacía del Tesoro es la que va a construir ese perfil de beneficiario final.

–Recientemente se hizo una simulación de evaluación, cuyos resultados no fueron positivos.

–Se hizo esa autoevaluación sobre nuestra capacidad de cumplimiento del examen de Gafilat y, efectivamente, el resultado es que en gran parte no hemos cumplido.

–¿Por falta de efectividad de los sujetos obligados?

–No solo por la efectividad, también en las 40 recomendaciones de Gafi fallamos. Hay que atacar desde ambas partes, uno es en el cumplimiento de las recomendaciones con leyes y mucha estadística y lo otro, la efectividad; es decir, que tengamos sentencias judiciales por casos de lavado de dinero.

–Los tiempos son muy cortos, ¿aún podremos llegar?

–Estamos muy justos, pero creo que sí, si es que trabajamos sin descanso en esto de atacar por todos los lados.

–¿Cómo será el proceso de evaluación?

–La visita empieza en abril del 2019, donde vendrán a verificar también la voluntad política y tienen que ver que los tres poderes del Estado están unidos en esto. Nos dejarán un cuestionario con unas tres mil preguntas del que tendremos seis meses para completar. Estaríamos enviando las respuestas entre octubre y noviembre, y allí los evaluadores se enfocarán donde tenemos los puntos más débiles. Luego vendrán a hacer la revisión in situ en 2020. Hasta el último día de esa revisión, que duraría unas tres semanas, tendremos tiempo, una vez que se vayan ya es historia. El primer borrador del informe sería en agosto o setiembre de ese año, discutiremos cara a cara en Buenos Aires para responder las dudas que tengan.

–¿En qué momento se comienza a definir si aprobamos o no?

–En diciembre de 2020, allí es un cara a cara con todos los organismos internacionales y los demás miembros de Gafilat, que te pueden ayudar o condenar. Una nota sustancial a modernamente cumplida sería lo ideal. Si creen que no está bien el país, entonces Gafilat pide un seguimiento intensivo de la Gafi, que es una instancia superior. Te entregan a un evaluador más duro y ese ya es un indicio de que estarás en la lista gris de los países no cooperantes. A Panamá le fue mal en su evaluación hace unos meses y fue elevado a la verificación de Gafi.

–Analistas locales e internacionales ven difícil que podamos aprobar el examen.

–Están preocupados porque tenemos que construir institucionalidad y no se construye eso de la noche a la mañana, las leyes tienen que estar todas aprobadas, no vale que estés discutiendo en el Parlamento ni que el Ejecutivo haya remitido. Antes de fin de año vamos a presentar un paquete de ocho proyectos, uno para tener más jueces y fiscales especializados en lavado y otro es la capacidad de que la administración tributaria comparta información con sus similares de otros países.

–Seprelad tiene un presupuesto de apenas USD 1,7 millones, Hacienda lo duplicó, pero será efectivo en la ejecución 2019, ¿qué peso tiene esto?

–Si hay algo que me molesta con el Gobierno que se fue es que no le han dado buen presupuesto. ¿Cómo van a dar un presupuesto de un USD 1,7 millones? Con esto no hacés nada, sobre todo sabiendo que se venía esta evaluación. Eso no es ser patriota, el daño le hacemos al país independientemente de quién esté al frente del Gobierno, el 2018 ya es un año perdido en esto.

–¿Pedirá una ampliación para subsanar?

–Hemos pedido una reprogramación para pagar a los comisionados, eso estará entrando ahora vía el Ejecutivo al Congreso, me va a ayudar a pagar a los comisionados. Vinieron tres muy buenos funcionarios del BCP y dos brillantes funcionarios del IPS, pero están perdiendo plata porque eran jefes y no tengo cómo pagarles lo que vale su trabajo. Crítica es la situación.

–¿Va a pesar esto en la evaluación entonces?

–El presupuesto de Seprelad es por donde se empieza. Si los evaluadores ven que no tenemos equipo ni sistemas de seguridad para custodiar información, ni siquiera van a querer examinar el resto de nuestro trabajo. Estaremos aplazados desde la esencia.

–Colombia apenas aprobó el examen de Gafilat, a pesar de ser el país con el mejor sistema de la región.

–Estuve en la evaluación de Colombia y fue durísimo, ahora veremos cómo le va a Perú. Vimos que a Panamá les fue mal, pues pasaron a seguimiento intensivo de Gafi. Allí es cuando uno tiene riesgo de lista gris. Lo que queremos es estar en seguimiento intensivo de Gafilat, pero para lograrlo no debemos quedar en una puntuación por debajo de la media que se requiere.

–¿Una lista gris afectaría la intención de nota soberana en grado inversión?

–No quiero ni imaginar que no pasemos este examen, más aún siendo un país que está a un paso de ser grado de inversión. Ser lista gris nos va a doler en el financiamiento soberano, nos va a salir carísimo tomar deuda si somos considerados no cooperantes.

–Entonces, con este escenario, ¿qué grado de optimismo hay de aprobar?

–Queremos implementar un nuevo esquema de diálogo a partir de octubre, reunirnos con cada institución para pasarnos información y ser un Gobierno organizado. Soy muy optimista, pero acá hay una fórmula para lograr aprobar este examen y es el trabajo duro y esperar un milagro. No deberíamos permitir que Paraguay entre en esa lista gris. Esto requiere una acción conjunta de todos lo poderes del Estado, si no, no vamos a lograr. No será tarea fácil.

–¿Cómo harán para que los demás poderes entiendan la importancia de esto?

–El presidente de la República, a su vuelta de la participación en la asamblea de la ONU, convocará a una reunión con las autoridades de los tres poderes del Estado para que podamos avanzar en este tema.

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