Al cierre del séptimo mes del año, la previsional de funcionarios bancarios registra 11.412 afiliados activos y 2.668 jubilados, de acuerdo con el balance analítico cerrado a julio.
Con respecto a la disponibilidad en bancos, esta creció a G. 216.218 millones (153% más), pero se registró una reducción en las inversiones en certificados de depósito de ahorro, donde hubo una variación interanual del -30%, quedándose en G. 180.000 millones.
“Nuestra Caja se encuentra con una sólida situación financiera y actuarial, y con todos sus indicadores de gestión positivos y satisfactorios”, afirmó Ángel Chamorro, presidente de la institución.
Luego de una década de aportar en forma extraordinaria, en el 2012, se había emitido la ley que exoneraba a los jubilados de este pago, por lo que desde el 2013 los afiliados pasivos ya reciben la totalidad de sus haberes.
La Caja Bancaria había entrado en una delicada situación financiera a mediados de la década de los noventa, a raíz de la quiebra de varios bancos aportantes. Para salvar la situación se había aprobado una ley que redujo los haberes de los jubilados, en un principio, hasta el 50%. Desde esa época se habían suspendido todo tipo de reajustes de los haberes jubilatorios.