Revista Vida

Cadena de amor

Un grupo de mujeres generó una iniciativa que organiza baby showers, para futuras mamás que carecen de recursos económicos. La intención es trascender el agasajo y los regalos, y brindar a las madres contención y enseñanzas para aliviar lo que trae aparejado el parto y el cuidado posterior del bebé. Para sus impulsoras, es una causa.

Por: Carlos Darío Torres
Fotos: Fernando Franceschelli/ Getty Images.

Una mamá que contó la historia de otra mamá, que una vez organizó un baby shower al que nadie asistió, dio comienzo a Bebé Showers Solidarios. El caso ocurrió en otro país, el año pasado. Pero lo que pasó a continuación fue la inspiración de Graciela Torres y Graciela Chera para intentar una experiencia similar: el encuentro que no se concretó fue compartido a través de redes sociales y conmovió a personas extrañas, quienes enviaron regalos a la futura madre que no pudo tener el agasajo que esperaba.

"Entonces surgió la idea de que ninguna embarazada tendría que dejar de tener un baby shower. 'Hagamos uno comunitario, ¿quiénes se suman?', fue la propuesta. Y ahí varias personas dejamos nuestros números", relata Graciela Chera.

El siguiente paso fue la creación de un grupo de WhatsApp. "Ahí todas estábamos reentusiasmadas, éramos como 12 personas. Programamos la primera reunión para el 19 de febrero del año pasado y solo aparecimos cuatro, dos que estaban embarazadas, las que fueron agasajadas, y dos voluntarias que llevamos dos regalitos cada una", agrega Chera, como se la conoce en el grupo para distinguirla de Graciela Torres, a quien le dicen Cheli.

Realidad común

En ese encuentro, las embarazadas hablaron sobre su realidad y contaron cuáles eran los problemas por los que pasaban. "Nosotras les dimos contención y apoyo, salimos mucho más entusiasmadas. Tuvimos la idea de hacer un festejo por mes y que cada voluntaria juntara ropitas y donaciones de gente cercana", explica Cheli.

Así nació Bebé Showers Solidarios. Si había tres agasajadas, cada una llevaba dos o tres regalos, algo para comer y compartir. Algo íntimo. Solo que la causa se fue viralizando y llegó a más gente de lo que las iniciadoras esperaban.

Para el baby shower de mayo del año pasado ya se anotaron 13 embarazadas, pero las voluntarias activas eran apenas 10. "Ahí fuimos publicando y activando más en nuestra página de Facebook. Ahora tenemos más de 50 voluntarias activas, de las cuales 30 estuvieron en el último festejo", resalta Chera.
Bebé Showers Solidarios recibe donaciones de gente que quiere colaborar con la causa, que no es necesariamente voluntaria, pero que tiene cosas en sus casas que podrían ayudar a una futura mamá. La voluntaria que está más cerca es la que pasa a retirar los presentes, que se depositan en un banco de donaciones ubicado en Luque, y del que está encargada otra de las voluntarias.

En ese lugar también se hacen las reuniones 15 días antes del festejo, para organizar y clasificar las ropas —para varones o para nenas—, envolver los regalos y dejarlos listos para cada festejo, que se hace el segundo sábado de cada mes en horas de la tarde.

"Generalmente empezamos a las 14.00 o las 15.00 para terminar a las 17.00 y poder tomar el colectivo, porque la mayoría de nuestras voluntarias son de recursos limitados y vienen de lejos, de Ypacaraí, Villa Hayes, para aportar su granito de arena cada mes. Las agasajadas también viven lejos, como Itauguá, Tobatí", cuenta Chera.

Graciela Torres agrega que "a las que son agasajadas les pedimos que todo lo que recibieron por medio de la causa, lo guarden con mucho cariño. Las ropitas, por ejemplo, enseguida les dejan a los bebés. Entonces las guardan para que sirvan a otros y se forme una cadena de amor, como decimos nosotras".
Este mes alcanzaron la cantidad de 55 agasajadas, de las cuales el 90% llegó a través de los grupos de WhatsApp o contactaron por Facebook. Las interesadas escriben diciendo que quieren participar y reciben el link del grupo de WhatsApp. Pero también hubo mujeres —que no manejan la tecnología actual ni las redes sociales—que llegaron a través de algunas de las voluntarias.

Funciona así: si alguien conoce a una embarazada que no va a tener un baby shower, necesita las prendas y otros regalos para bebés, y que quiera ir al festejo, entonces una de las integrantes de Bebé Showers Solidarios se hace responsable y la nomina en el grupo de WhatsApp; la presenta, le añaden a la lista y la tienen en cuenta para el festejo. La voluntaria también se encarga de coordinar con la agasajada para que pueda llegar al encuentro.

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Para las menos favorecidas

Las mujeres que acuden a Bebé Showers Solidarios son de recursos económicos limitados, pertenecen a las clases baja y media, al igual que muchas voluntarias. Todas dan a la causa lo poco que tienen para ofrecer, que para ellas es mucho.

"Tenemos nuestras reglas. Está prohibido medicar o recomendar ningún tipo de medicación empírica. Si hay dudas, aconsejamos que consulten con el pediatra o el ginecólogo. Tenemos en el grupo a una obstetra y, si está a su alcance, informa, pero siempre recomienda que se consulte con el médico. También contamos con una abogada", señala Cheli.

Chera destaca que el grupo apoya la lactancia materna y que instan a las madres a que acudan a las reuniones de la Liga de la Leche Materna Paraguay -organización a favor de la lactancia-. "Y si van a las reuniones, les damos un premio, un regalito para el bebé. Tenemos también nuestras madrinas que nos regalan cosas nuevas. Una de ellas hace croché y otra se dedica a vender ropa para niños. Les damos a quienes hacen algo más, a las que van a estas reuniones, a formarse, que es nuestro fin", afirma.

El agasajo y los regalos no son la misión más importante del grupo, coinciden las chicas. La iniciativa apunta a acompañar a la embarazada antes y después del parto, aconsejar a través del grupo de WhatsApp, en el que las mujeres cuentan su día a día.

"Estamos para darles una palabra de apoyo, de aliento, aconsejarles que consulten. Una mujer empoderada actúa muy diferente a otra que no tiene información. Eso es lo más importante que hacemos. Las voluntarias donan su tiempo y sus ganas de hacer de este mundo un lugar mejor", recalca Chera.

El acompañamiento no termina con el festejo. "Queremos que esto sea algo permanente, y que el grupo vaya creciendo. Cada vez tenemos más voluntarias y cubrimos varias áreas de Asunción y Gran Asunción, pero la idea es que aparezcan otros grupos similares en el resto del país. A todas las agasajadas les pedimos que se hagan voluntarias; eso sería lo ideal, pero queda a su elección. Actualmente, alrededor del 20% de las madres se volvió voluntaria", añade Cheli.

De una tradición nacida entre mujeres burguesas —que encontraron en el hecho de gestar un ser humano una ocasión para compartir una reunión social y obsequiar a las futuras mamás—, mujeres solidarias crearon un círculo de contención y apoyo para embarazadas menos favorecidas social y económicamente. Crearon una cadena de amor.

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Voluntad activa

Marly Recalde fue la agasajada del mes de mayo de 2017 y hoy es voluntaria activa. "Es mi quinto bebé y lo máximo que tenía para él era un combo de ropa que había comprado a través de un foro de WhatsApp. Después de tenerle quedé como voluntaria activa. A todo el mundo le comento sobre la causa, porque creo que es algo que debe promocionarse. No es lo material lo que importa, sino el trabajo que hace el grupo con las madres, que sepan que en esta etapa no están solas".
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Apoyo y recomendación

Giana González es la madre de Génesis y además tiene otros dos hijos. Fue agasajada en junio del año pasado. "En Bebé Showers Solidarios encontré amistad y apoyo a la lactancia. Cuando mis dos partos anteriores, ni sabía eso y solo les di de mamar durante tres meses. También conocí el porteo de bebés. Les recomiendo a las mujeres embarazadas que se acerquen a este grupo".

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