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Caacupé: Urgen cambios en educación y salud para no condenar a los jóvenes

El presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya dijo que la inequidad social y los problemas estructurales por la producción de un modelo de vida de consumo excluyen a los más débiles.

Monseñor Adalberto Martínez, obispo de Villarrica y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), manifestó ayer en Caacupé que si no se adoptan cambios urgentes en el sistema educativo y sanitario se condenará el futuro de cientos de miles de niños y jóvenes dejando el Paraguay en el atraso.

Esto durante la homilía que dio en el marco del octavo día de la novena de la Virgen de los Milagros de Caacupé, que tuvo como tema La amistad con Cristo, condiciones para una vida cristiana auténtica. En este sentido, Mons. Martínez afirmó que no seremos amigos de Dios si no estamos cumpliendo sus mandamientos y somos indiferentes e indolentes ante la pobreza extrema en la que viven más de 300.000 paraguayos.

Sostuvo que el Paraguay produce suficiente alimento, pero que no llega a los sectores más desprotegidos y vulnerables de la sociedad, por la inequidad social, por la promoción de un modelo de vida, de producción y de consumo que excluye y descarta a los más débiles.

Pero no solamente la falta de alimento es un problema, a esto se le suman las graves carencias y desigualdades en el ámbito de la educación y la salud que fueron revelados en un informe del Banco Mundial, recordó el obispo.

Afirmó que “si no se adoptan cambios urgentes y profundos en el sistema educativo y sanitario se condenará el futuro de cientos de miles de niños y jóvenes dejando el Paraguay en el atraso”.

El Banco Mundial señaló en su estudio que en el país existe una brecha de 4,4 años incompletos en el sistema educativo. Se espera que los estudiantes hayan completado 11,5 años de educación entre preescolar, primaria y secundaria al llegar a los 18 años. Sin embargo, solo se llega a los 7,1 años debido a la baja calidad de aprendizaje.

Secuestros. Monseñor Adalberto Martínez recordó a Edelio Morínigo y su familia, así como a Félix Urbieta y familia. Pidió que el Señor les fortalezca en esta larga y dolorosa espera y que puedan encontrarse en el seno de sus hogares. Los padres de Edelio, Obdulia Florenciano y Apolonio Morínigo, estuvieron presentes en la Basílica de Caacupé. El suboficial está en manos del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) hace 1.615 días. (D.B.)

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