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Bullying: Una realidad ignorada, mientras casos van en aumento

 

CLAVES. Docentes y familias son fundamentales para prevenir que más niños sean víctimas.

El bullying o acoso escolar es todavía un tema tabú en la sociedad, por ende tanto en las familias como en las escuelas públicas y privadas evaden la realidad, advierten desde el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).

En lo que va del año, se registraron oficialmente 36 denuncias de acoso escolar en escuelas y colegios.

Un caso reciente ocurrido en una institución educativa de gestión privada asuncena, que salió a la luz hace unos días, encendió nuevamente las alarmas en la comunidad escolar. El suceso comenzó en mayo pasado, pero se reportó a la cartera estatal recién esta semana.

“Tenemos muchos casos. Se llega a estas instancias porque no se toman las providencias que tienen que realizarse. Ante un hecho así hay que darle la importancia que tiene”, sostiene Sonia Escauriza, directora general de Protección a la Niñez del MEC.

“El bullying es todavía de poca importancia para muchos, pero no sabemos la predisposición que tiene ese niño o niña que sufre, cómo le puede afectar”, expresa y remarca que, al ser un tema subvalorado, los casos van en aumento.

Escauriza remarca que la misma familia minimiza el acoso en las escuelas. “Para qué le hinchás a ese, es marica luego”, es una frase común empleada por los padres paraguayos para evadir las denuncias que pueden llegar sobre sus hijos, cuenta.

Para la especialista, es vital sacarse los prejuicios y darle la relevancia que requiere a este tipo de situaciones. Alega que se suele comparar a épocas anteriores con la actualidad para justificar que siempre hubo acoso, pero antes no se daban escándalos.

“Los casos se dan mucho increíblemente en colegios privados, que tienen todo el equipo necesario para que esto pueda prevenirse e incluso erradicarse; sicólogos, orientadores, todo un staff técnico que puede trabajar con los chicos desde el nivel inicial”, señala.

CLAVES

Escauriza comenta que el docente es fundamental a la hora de detectar indicios de casos.

También es importante diferenciar los casos de acoso con los de violencia escolar. “El bullying es sistemático, mientras que la violencia escolar es un caso específico, que generalmente se da una vez entre las partes”, explica.

Los profesores deben prestar atención a lugares específicos dentro de la escuela o el colegio, como son los sanitarios y áreas de recreación.

Los cambios de comportamiento, tanto en la víctima como en el victimario, son más visibles de lo que uno cree, dice (ver infografía).

REGISTROS OFICIALES

Los hechos de bullying no se frenan y este año se dieron de manera oficial cinco casos mensuales (36 en total) en establecimientos de gestión oficial, privada subvencionada y privada, de acuerdo con datos del MEC. Estos casos se registraron desde el inicio de clases, a fines de febrero, hasta la última denuncia recibida esta semana.

El año pasado se dieron hasta el cierre del curso lectivo, que fue en noviembre, un total de 44 denuncias de acoso escolar.

En 2018 en total se dieron denuncias o registros de 300 casos de todo tipo de acoso, entre ellos el bullying, siempre de acuerdo con los datos de la cartera educativa.

Las denuncias pueden realizarse llamando a los números 0800-11-4975 (línea gratuita) o al (021) 497-555.

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"Se llega a instancias graves porque no se tiene en cuenta la predisposición que pueden tener los niños o niñas". Sonia Escauriza, directora de Niñez del MEC.


¿Cómo se activa el protocolo en instituciones educativas?
El MEC instaló desde el 2012 el Protocolo de Atención en Instituciones Educativas ante casos de Violencia o de Acoso Escolar. Se trata de una guía para padres, docentes y directores de los centros educativos de todo el país. Su vigencia es obligatoria, pero se aplica de distintas formas en colegios públicos o privados, lamentan desde el MEC.
Ante un indicio, el docente debe primero atender tanto a la víctima como al victimario, trabajando con los padres de familia de ambos chicos o chicas o grupos de estudiantes.
“Esa víctima de bullying tiene un mejor amigo que normalmente sabe lo que está ocurriendo, por eso es importante formar a todos los chicos, educarlos para actuar de manera correcta en cada caso y no minimizar”, insiste la directora de Niñez del MEC, Sonia Escauriza.
Apenas se conoce a una posible víctima la institución educativa está obligada a informar, como mínimo, a la supervisión de la zona en un plazo menor a las 72 horas siguientes.
Las instituciones educativas cuentan además con guías de acción ante este tipo de sucesos, para directores y docentes.


LAS CIFRAS. Educación registra cinco denuncias mensuales de acoso escolar en lo que va del año.

INSTAN A DENUNCIAR. Está vigente la línea de acción y deben reportarse al Ministerio de Educación.

Destruye autoestima y causa depresión

El bullying (acoso escolar) es cualquier maltrato verbal o sicológico cotidiano al que somete un estudiante o grupo de estudiantes a otro compañero o grupo y esto afecta principalmente la autoestima del niño, niña o adolescente víctima del acoso.

Walter Caballero, sicólogo clínico de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud, sostiene que en la actualidad las formas de hacer bullying son mucho más pesadas, no se limitan solo a los maltratos verbales y a las bromas y burlas, sino que se trasladan hoy a las redes sociales causando graves consecuencias en el estudiante.

Tristeza, decaimiento, baja autoestima, desapego repentino de las personas de confianza, así como el aislamiento de los amigos o compañeros de escuela, la exclusión y autoexclusión de los grupos de la escuela o colegio son algunas de las consecuencias al sufrir bullying, según Caballero.

“Lo triste de esto es que en muchos casos, el estudiante puede llegar a la depresión e intento de suicidio como efecto ya de meses o años de bullying, que se repite todos los días. Estas son las consecuencias extremas”, expresó.

El bullying, el maltrato sicológico, existió siempre, pero ahora se hace más frecuente con internet y las redes sociales y según Caballero, como dice el refrán: “ A las palabras se las lleva el viento...”, pero en la era de internet, las palabras, las imágenes, los videos y Photoshop no se van.

Si hace 20 años había bullying se trataba de una sola persona o grupo que maltrataba a su compañero, pero con las redes sociales el niño, la niña o adolescente no solo es víctima de su entorno, sino de otros estudiantes, de otros colegios, ciudades, países, relata Caballero.

Con los años, las secuelas del bullying persisten con la baja autoestima que influye en sus relaciones con los demás e inseguridades a la hora de conseguir trabajo o establecer vínculos sentimentales.

36 denuncias de acoso escolar recibió el Ministerio de Educación y Ciencias en lo que va del año lectivo.

300 casos de acosos de distintos tipos, entre ellos el bullying, se registraron a lo largo del año lectivo anterior.

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