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Bloqueo de los taxistas se tornó violento, dejó heridos y detenidos

IMPUTACIÓN. La medida aplicada por el Ministerio Público afecta a un total de ocho dirigentes del gremio por perturbar la paz pública y resistencia. VIGILIA. Trabajadores acampan en alrededores de la Comuna de Asunción, con ollas populares. Esperan que Junta resuelva hoy regulación de Uber y Muv.

Una situación de caos y violencia se vivió ayer en los alrededores de la Municipalidad de Asunción cuando un contingente policial arremetió en brutal represión contra los taxistas que se negaban a despejar la avenida Mariscal López, de la que no escaparon varios reporteros que realizaban la cobertura en el lugar.

El detonante fue cuando se detuvo a uno de los líderes taxistas, Miguel Toffoletti, quien fue sacado del lugar en una patrullera.
Los trabajadores del volante, quienes en todo momento se mostraron agresivos hacia los comunicadores, iniciaron en la víspera un paro nacional, por tiempo indefinido, en rechazo al servicio de Uber y Muv, que se busca regular en Asunción y que puede ser la base de otras normativas similares a nivel país.
Con chorros de agua lanzados desde un camión hidrante y balines de goma que causaron heridas a varias personas, los agentes del orden trataron en vano de desbloquear la transitada vía de circulación. Esto se dio recién pasado el mediodía, tras un recurso de amparo promovido por el presidente de la Junta Municipal, edil Nenecho Rodríguez, para que se libere el tránsito en ese punto de la ciudad, al cual hizo lugar la jueza Tania Irún.
Entre los miembros de prensa afectados por la reacción de los uniformados se tiene a Fernando Riveros, reportero gráfico de La Nación, que recibió 13 perdigones en una de las piernas; Jorge Escurra, del C9N, que tuvo una herida en la sien, y Angélica Giménez, de la 970, que sufrió un golpe en la cabeza, al caer en medio de un forcejeo entre policías y taxistas; y Sergio Daniel Riveros, de Última Hora, que soportó un botellazo a la altura de sus costillas.
También sufrieron heridas Belén Morales (hija del titular de APTA, Arístides Morales) y César Paniagua, taxista. Además de agentes de la Policía.
ACAMPADOS: Los conductores del enjambre amarillo se encuentran acampados ante el edificio de la Comuna capitalina y en calles adyacentes a la espera del tratamiento por parte de la Junta Municipal de la ordenanza que apunta a regular el servicio de transporte a través de una plataforma de aplicación electrónica en la capital.
El concejal José Alvarenga ofreció a Morales, Ángel Galeano y otros seis dirigentes ingresar al Palacete Municipal para reunirse con sus pares.
Sin embargo, estos fueron llevados a la parte posterior del edificio para ser finalmente derivados a la Fiscalía de Convivencia Ciudadana, donde fueron imputados por perturbar la paz pública y por resistencia. Los taxistas hablaron de secuestro por parte de la policía y de engaño del citado edil.
Los uniformados, que no tenían portanombres, impidieron que la prensa tome fotografías y declaraciones de los detenidos.

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