País

Bellas lagunas se pierden en sitios olvidados y contaminados en capital

 

Las olvidadas y contaminadas zonas ribereñas de Asunción esconden recursos naturales y lugares de ensueño que debido a la desidia de las autoridades, la inconsciencia de la ciudadanía y la nula inversión en infraestructura, se malogran como atractivo turístico.

En los bañados Norte, Sur y Tacumbú se tienen importantes espejos de agua que actualmente se ven afectados por la descarga irregular de efluentes cloacales o el depósito de gran cantidad de basura que se acumula en esos sitios con cada lluvia o por acción de los mismos pobladores.

Entre ellos está la laguna Cateura, a escasos metros del vertedero que lleva el mismo nombre, cuyas costas están regadas de desechos y hasta donde se torna difícil acceder por las malas condiciones de los caminos, que se reducen a deformados y embarrados senderos de tierra.

La laguna Yrupe se alza en un sector de Tacumbú, con similar panorama que la anterior, ya que está en un punto oculto y con sus aguas afectadas por desechos cloacales, pese a la elevada contaminación no mata la vida que se desarrolla en toda su extensión, con garzas, caraú, mbiguas, curiyús, yacarés y variedad de peces que sobreviven en su cauce y en sus costas.

En el mismo sector de la ciudad, al final de Colón, está la ex cantera Tacumbú, de donde se extraían piedras con las que empedraron calles de la capital y de ciudades del área metropolitana y donde se formó una imponente laguna verde  que reclama mejor tratamiento e infraestructura.

En el Norte, ingresando por la destruida calle San Estanislao que lleva al club El Mbigua, se tiene la laguna Pytã, también alimentada por el río Paraguay, en cuyas márgenes están instaladas precarias viviendas en medio de muchos desperdicios esparcidos por toda el área.

RESPUESTA. El intento por conocer si existe algún plan por parte de la Comuna capitalina para revertir el deterioro ambiental que se tiene en estos cursos hídricos y sus adyacencias resultó infructuoso, ya que no fue posible contactar con el actual director general de Gestión Ambiental de la Comuna capitalina, David Cardozo.

A lo largo de los años, los funcionarios que ocuparon este cargo municipal indicaron que todo pasaba por combatir las 32 bocas de descarga de efluentes cloacales que se tienen en la capital, tanto en la bahía como en los arroyos que cruzan diferentes puntos de la ciudad.

Actualmente, la Essap tiene previsto invertir USD 6.000 millones durante el actual Gobierno para aumentar al 100% la cobertura del alcantarillado sanitario, al 50% el tratamiento de aguas residuales y en la construcción de tres plantas de tratamiento, que en el caso de Asunción estarán en la Costanera Norte y en la zona de Varadero, con lo que aliviarán el vertido de aguas negras a los cursos de agua.

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