Desde el Ministerio de Economía y Finanzas se tiene una buena perspectiva del interés del mercado considerando los buenos rendimientos de los bonos de la última subasta de 5 y 7 años que están cotizando en el mercado, secundario por debajo de la tasa de corte de la última subasta de marzo.
El monto a ser emitido dependerá de las condiciones financieras del mercado.
Cabe recordar que la última emisión de títulos de deuda en moneda local fue el 26 de marzo pasado, que también fue a través del BCP, por un valor de G. 885.081 millones (equivalente a USD 118 millones al tipo de cambio actual).
Esto, luego de poner a disposición de los inversionistas la reapertura de tres series de bonos con vencimientos en los años 2028, 2030 y 2036, logrando colocar a 5, 7 y 15 años de plazo, respectivamente, con tasas de interés de 7,05%; 7,45% y 7,95%.
Es importante mencionar que la demanda por los bonos fue de 3 veces más a lo subastado en aquella ocasión, la más alta en más de una década, según los datos del MEF.
Calendario. En tanto, para el segundo semestre del año también se tiene dos fechas más y se analiza realizar otro proceso de desdolarización de la deuda, a través de la reapertura de bonos próximos a vencer en el 2026, 2027 y 2028.
A marzo, el saldo de la deuda pública total alcanzó USD 17.441 millones. La cartera económica tiene por objetivo mejorar el perfil de la deuda pública en términos de tasas, plazo y moneda, considerando que la mayor parte de la deuda pública, 86,3% se encuentra denominada en dólares estadounidenses, mientras que el 13,0% del pasivo estatal está denominada en guaraníes.
Justamente, el MEF en noviembre de 2023 llevó a cabo con éxito el primer proceso de desdolarización de la deuda mediante la conversión de préstamos denominados en dólares estadounidenses a moneda local. Esta operación involucró la conversión de 100 millones de dólares a guaraníes a un plazo remanente de 13 años, logrando una tasa de interés en guaraníes del 6,30% más el margen aplicado por el BID.
Esta medida contribuye a mitigar los riesgos asociados a las fluctuaciones en el tipo de cambio, y una de las recomendaciones que los calificadores de riesgo hacen a la institución.