Economía

BCP: Exportaciones caen menos, pero aún no cambia la tendencia

Los rubros con mayor peso en el comercio exterior siguen con resultados negativos a agosto de 2019, como consecuencia de la menor producción y el deterioro de los precios internacionales.

El comercio exterior paraguayo sigue deprimido, como una muestra de la actual caída de la actividad económica generada por el clima adverso y el deterioro de los precios externos. Las exportaciones disminuyeron 8,4% hasta agosto de 2019, respecto a los ocho primeros meses del 2018, al sumar USD 8.487 millones, según registros del Banco Central del Paraguay (BCP).

Si bien este índice de retracción es menor a meses anteriores (ver infografía), no constituye aún un cambio de tendencia que arroje indicios de una recuperación del sector, aclaró Miguel Mora, economista jefe de la banca matriz. “Son algunos signos positivos, pero de reversión, difícilmente. La reducción de la actividad económica se ha transformado en una menor demanda tanto interna como externa; en estos últimos datos se van atenuando, pero tampoco vemos un salto importante en lo que resta del año”, expresó.

El complejo sojero, la carne y la energía eléctrica, los principales rubros de exportación del país, siguen encabezando la merma de ventas al exterior, con niveles de rondan el -20% (ver infografía).

Los menores precios que se pagan en los mercados de destino siguen exhibiendo también sus efectos sobre los diferentes productos. En el caso de la soja, los volúmenes de exportación de granos se redujeron 12,2%, mientras que los valores que ingresaron por las ventas se retrajeron 23,7%; la harina de soja tuvo un comportamiento similar y el aceite de soja reportó un aumento de 2,6% en volumen, pero en valores cayó 17,1%.

En cuanto a la carne, todos sus destinos (a excepción de Kuwait) disminuyeron los precios otorgados a los cortes paraguayos. Rusia fue el país que más recortó el valor negociado, con una variación de -19,4%; por este motivo, se ubicó como el segundo mercado más importante de la proteína roja nacional al considerar los valores, que sumaron USD 183,5 millones, por más que siga siendo el mayor importador en volúmenes, con 65.800 toneladas. El primer destino fue Chile y arrojó una caída de 0,9% en los ingresos generados por las importaciones de carne paraguaya, al cerrar en USD 233,1 millones, y en volúmenes produjo un incremento de 10,4%, al alcanzar las 53.500 toneladas.

Este sector soporta así el impacto de la competencia que representan los países vecinos y se enfrenta al desafío del continuo abaratamiento de Argentina, por la devaluación de su moneda. Este factor de competitividad se suma a la desaceleración mundial, que también influye en la demanda de productos, y el tope de productividad al que llegó la ganadería local.

“Nuestras producciones no son complementarias, sino suplementarias, por lo tanto esa competencia por el mercado chileno, por ejemplo, con Brasil y Argentina, que han ganado cierta competitividad temporal, ha hecho que al mercado de la carne este año no le vaya muy bien. Antes de eso ya teníamos cierto problema de crecer al ritmo que estábamos creciendo en años anteriores por el tema del hato ganadero”, dijo Mora.

Las exportaciones de bienes bajo el régimen de maquila siguen siendo la excepción entre los componentes de comercio exterior, pues anotan un crecimiento de 6,6% hasta agosto de 2019 y ascendieron a USD 398,7 millones. “Este sector es bastante resiliente; también este año, aunque en menor medida, está creciendo”, destacó el economista.

La balanza comercial reportó de enero a agosto de 2019 un superávit (más exportaciones que importaciones) de USD 591,4 millones. Este monto constituye una caída de 30,9% respecto a los USD 855,5 millones de superávit comercial obtenido en mismo periodo de 2018.


Importaciones profundizan nivel de retracción
Las importaciones también se contrajeron, en 6,1%, y totalizaron USD 7.896,3 millones. La variación en cuestión es superior al 5,7% registrado en julio pasado, pero aún se encuentra por debajo del 7,7% registrado a junio. Miguel Mora recalcó que la compra de productos foráneos destinados al consumo y bienes intermedios no muestra señales de un mayor dinamismo, al menos para el corto plazo, mientras que las inversiones podrían repuntar de la mano de la campaña sojera 2019/2020 y la mayor ejecución de obras públicas.
Las proyecciones de la zafra venidera descansan en un repunte de 20%, respecto a los resultados de la producción 2018/2019, a las que Mora calificó como un pronóstico moderado. “Podría ser mayor, pero marca una mejora en un sector importante”, añadió.

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