País

Barrios enteros sufren la falta de energía eléctrica en capital

Ayer, varias zonas de Asunción y área metropolitana se convirtieron en verdaderos tatakua, por la falta de energía y el calor infernal. Vecinos claman que la ANDE solucione con más rapidez los inconvenientes.

38 ºC marcó el termómetro la noche de este jueves a las 23.00, cuando el transformador de la cuadra de Luis Cassanello y Battilana explotó. A las 15.30, los vecinos del barrio San Vicente seguían sufriendo la falta de energía eléctrica para soportar el calor, además de la pérdida de sus productos alimenticios por la falta de refrigeración.

Un calvario similar sobrellevaron los pobladores de los barrios Sajonia y Republicano, de Asunción, así como San Francisco, de Limpio, Florida, de San Lorenzo, toda la zona del campus de la UNA, y parte de Areguá.

En San Vicente, el pequeño Luis Carballo, junto a su familia, no encontraron mejor salida que sacar sus colchones para dormir en el patio de su casa, para aguantar el calor. "Los mosquitos me mordieron todo, no me gustó dormir afuera, pero hacía mucho calor; hasta las tres (de la mañana) esperamos despiertos para que venga la luz, ya no daba gusto, insoportable es, y hasta ahora no hay luz. Mi hermanito tuvo que dormir en el auto con mi papá, con el aire encendido, porque no soportaba el calor", se quejó.

PÉRDIDAS. Hasta el cansancio, los vecinos intentaron comunicarse con la ANDE, para que atiendan su reclamo.

La señora Petrona Solavarrieta, habitante de este barrio capitalino, comentó que todas los productos y alimentos que conservaba la familia en la heladera, se perdieron.

"Ya le dimos todas las cosas a las gallinas y a los perros; salimos perjudicados. Ni un hielo tenemos para hacer aunque sea tereré. Nosotros vendemos acá, pero ni eso pudimos hacer sin luz. Ojalá que ya se arregle. Va a ser jetu'u pasar así Navidad, sin luz", resaltó.

"No pudimos trabajar más por la falta de energía, yo suelo estar acá hasta las dos de la mañana. Ya tiré todos mis productos como el pollo, la carne, que se descompusieron muy rápido porque no funciona el congelador; apenas pude vender mis viandas. Mucho perjuicio. Necesitamos que con este calor insoportable ya no hayan cortes, esto ya viene pasando desde hace cinco años y pensar que recién comienza el verano. Espero que respondan más rápido", subrayó.

En tanto, con un mínimo de un millón y medio menos en el bolsillo, el tapicero Juan Gómez se prepara para pasar la Navidad con mucho trabajo, mientras se refresca tomando tereré con sus empleados. "Tenía muchos trabajos que entregar, justo ahora que estamos a full no podemos hacer funcionar la máquina. Todo un día ya esperé por la luz", exclamó el afectado, esperando que esta vez el inconveniente sea solucionado por los técnicos para no pasar la Nochebuena sin energía.

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