Sucesos

Autor confeso de muerte de secretaria en Junta de Areguá niega feminicidio

 

Adolfo Alcides Alvarenga (67), el hombre que fue imputado por el crimen de Miriam Soto Sánchez, que recibió dos impactos de bala a quemarropa, en una de las oficinas de la Junta de Saneamiento de la Compañía Pindolo de Areguá.

En conversación con C9N, poco antes de ingresar a la audiencia de imposición de medidas, Alvarenga admitió que realizó el hecho, pero negó que se trate de un caso de feminicidio, porque según se encargó de recalcar en varias ocasiones, nunca existió una relación sentimental entre él y la mujer fallecida, que era secretaria en la Junta donde él se desempeñaba como tesorero.

“Nunca hubo ninguna relación amorosa con esa chica. Soy amigo de su papá y le pido disculpas”, expresó el hombre.

Alvarenga reconoció que lo que motivó la escena de discusión y amenaza con un arma, fue un problema de índole laboral, pero se negó a dar más detalles. “Sucedió, me arrepiento y no puedo retroceder una cosa que hice. Tengo que pagar esto. Fue un momento de discusión y de nervios”, dijo en otro momento de la entrevista.

todo grabado. Cámaras de circuito cerrado captaron el momento en que Alvarenga discute con Miriam, que estaba sentada detrás de un escritorio. En un momento, ya con un revólver en la mano, se acerca hacia la mujer y la apunta cerca del rostro.

La mujer, alarga el brazo para evitar seguir siendo apuntada, sin dimensionar que en unos segundos más, el hombre corpulento de cabeza calva, decidiría sobre su vida tirando del gatillo tres veces.

El primer disparo pasó como un refilón por el hombro de la mujer e instantes después recibió un impacto letal en la cabeza, cayó al piso en medio de un charco de sangre.

Según testigos del hecho, Alvarenga se retiró del lugar a paso lento, y al cruzarse con dos empleados del lugar, les habría confesado que asesinó a la mujer.

Miriam Soto, era una mujer soltera, de 37 años, que llevaba trabajando 5 años en la Junta de Saneamiento.

Era conocida en la zona de Pindolo por sus labores sociales, ya que se desempeñaba como catequista.

Hasta el momento, la Fiscalía no adelantó un posible móvil del crimen.

Dejá tu comentario