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Arzobispo pide perdón por comparar acoso sexual con una piedrita

El arzopisto de Asunción, Edmundo Valenzuela, pide perdón por haber comparado con una "piedrita" al caso de acoso sexual a una joven en Limpio, que involucra al sacerdote Silvestre Olmedo. Se compromete además a acompañar los derechos de las mujeres.

"Pido perdón si mi expresión ha sido inadecuada. Afirmo que en ningún caso fue mi intención minimizar el hecho", refiere el comunicado firmado por Valenzuela respecto a una carta dirigida a jóvenes de la Pastoral de Limpio, en la que comparó el caso de acoso sexual por parte de un sacerdote con una piedrita.

El arzobispo había pedido agotar las instancias con autoridades eclesiales en casos similiares y evitar acudir a los medios de comunicación. En conferencia de prensa fue consultado nuevamente el viernes y reafirmó su postura de que el acoso es un pecado leve y explicó que para él los casos de abuso de menores son los realmente graves, al tratarse de crímenes de lesa humanidad.

El sacerdote reconoce que no fue del todo correcta la frase "debemos cuidar de no hacer de una piedrita una montaña", que usó en su carta dirigida a los jóvenes de la Pastoral de Juventud de Limpio, sobre todo porque se presta a otras interpretaciones que según el religioso causaron confusión por el lenguaje utilizado.

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Asimismo, manifestó que reitera su compromiso para la defensa y respeto de toda persona humana, especialmente de los menores de edad.

Sus expresiones generaron una ola de críticas en la ciudadanía e incluso empujó a que se realice una movilización encabezada por feministas.

Luego de una semana, Valenzuela se retracta y se compromete a seguir la misma línea del Sumo Pontífice, quien en más de una ocasión expresó que la mujer paraguaya es la más gloriosa de todas, haciendo alusión a la reconstrucción del país tras la Guerra contra la Triple Alianza.

"Por eso, manifiesto mi compromiso en la promoción de la mujer y sus derechos, impulsando más adecuadamente su lugar en la Iglesia, como nos inspira el Papa Francisco", menciona al respecto Valenzuela.

El caso ocurrió el 21 de setiembre del año pasado, cuando el sacerdote Silvestre Olmedo manoseó los pechos de una joven que trabajaba en la Pastoral Juvenil de Limpio. El religioso está imputado por coacción sexual, pero con chicanas evita la prisión, según refirió la fiscala del caso, Luciana Ramos.

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