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Artesanas de Yataity se reinventan y confeccionan tapabocas con ao po’i

De bordar prendas de vestir a adornar tapabocas. Las artesanas de la localidad de Yataity, Departamento de Guairá, se ingeniaron en medio de la pandemia del coronavirus (Covid-19) y confeccionan tapabocas con apliques de ao po'i. La venta de otro tipo de prendas se redujo debido a la crisis económica.

Las manos laboriosas de las artesanas de Yataity son muy apreciadas por la fineza y creatividad con la cual elaboran sus productos. Es por eso que esta localidad es considerada la cuna del ao po’i.

La mayoría de los pobladores se dedican a este rubro golpeado actualmente por la crisis económica. No obstante, las artesanas de la zona decidieron reinventar la labor con el ao po’i dando vida a los tapabocas con los atractivos diseños, que son muy solicitados.

En Yataity, una familia completa se dedica a la confección de los creativos tapabocas. Es el caso de doña Norma Subeldía (51), quien junto a su marido Virgilio Careaga (54) y sus hijas Fátima Careaga (25) y Jessica Careaga (23) elaboran los tapabocas para evitar el contagio del virus.

CREATIVIDAD. Norma Subeldía dijo que elabora más de 40 tapabocas por semana, fruto de pedidos de los vecinos de la zona, trabajadores y empresas que admiran los diseños de ao po’i.

Mencionó que utiliza tela piqué doble con estampados y apliques de ao po’i, además de bordados como jazmines, vainillitas, serruchitos; cuyas técnicas son muy conocidas y también utilizadas en prendas de vestir.

Antes de la pandemia, doña Norma contó que solía confeccionar manteles de diferentes modelos, centros de mesas, botelleras, banderitas, cubrepanes, individuales, y otros productos en grandes cantidades. Ahora sus manos se dedican a crear tapabocas.

“Antes vendíamos más y ahora se trancó todo. Ya nadie entra en nuestra ciudad y no podemos vender más. Las artesanas se mantenían en este trabajo y como no vendemos más, no podemos pagar ni nuestras cuentas”, manifestó. La artesana cuenta con su propio taller, que funciona en su casa.

Ingenio. La artesana Norma Subeldía confecciona un promedio de 40 tapabocas cada semana con apliques de ao po’i.
Ingenio. La artesana Norma Subeldía confecciona un promedio de 40 tapabocas cada semana con apliques  de ao po’i.
Ingenio. La artesana Norma Subeldía confecciona un promedio de 40 tapabocas cada semana con apliques de ao po’i.

Comentó que en principio elaboraba los tapabocas para ella y su familia y que luego la gente comenzó a pedir uno detrás de otro. Por su parte, dijo que casi la mayoría de las mujeres trabajan en el rubro del ao po’i y que fueron directamente afectadas por la crisis económica.

“Ahora mismo todas las modistas se están volcando a la confección de tapabocas. No hay de otra”, dijo resignada. Añadió que las autoridades anteriormente repartieron kits de alimentos, pero ahora ya no existe ningún tipo de asistencia.

ANTES DE LA ERA COVID-19. Anteriormente, la zona recibía la visita de muchos turistas a quienes atraía bastante el tejido, que es muy admirado por sus características y acabados delicados. Hoy la venta y la visita de turistas son casi nulas.

Con la pandemia por el coronavirus, las ventas de los tejidos se redujeron, ya que la zona ya no recibe visitas y los distritos aledaños tampoco piden las prendas de ao po’i por la crisis económica.

Sin embargo, a través de la Cooperativa de Artesanas de la zona también lograron ganancias a través de confección de tapabocas.

Finalmente, dijo que está esperanzada en que la situación sanitaria mejore y que vuelvan a realizar la tradicional Expo Ao Po’i.

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