Hora del Este

Aranda: "Ni mi señora sabe cuanto costó este estadio"

La construcción de un estadio en esta parte del país fue un desafio que asumió la empresa Eventos y Construcciones de la mano de don Antonio Aranda Encina, empresa que también llevó al Club de Tres de Febrero a la división profesional de fútbol paraguayo.

Redacción|CDE

"La inauguración estaba previsto para el 19 junio, venia Uruguay, pero coincidía con mi aniversario de casamiento y después se cambió para el 17 de junio, que era el cumpleaños de mi abuela que me crío, era una cosa increíble. Se mezclaron las cosas, me emocioné tanto después del discurso inaugural y terminé inaugurando también el servicio médico del estadio", recuerda entre risas Antonio Aranda.

El desafío fue grande, por la envergadura del proyecto, así como por la inversión económica. Consultado Don Antonio sobre costos dijo que nunca se sentó hacer cálculos y rescata con orgullo que no dejó deudas con obreros ni empresas involucradas en la obras.

5 MILLONES DE DÓLARES. "Nunca me senté a hacer número, ni mi señora sabe cuanto costó este estadio, pero se habrá invertido alrededor de 5 millones de dólares, un poco menos quizás. Tuve que vender mi propiedad en Cedrales para cumplir, no debo gracias a Dios a ningún obrero".

Recuerda que en la obra llegaron a trabajar entre 800 a 1.200 personas. "No se le debe a ningún obrero ni a ninguna empresa. Quedó algunas cuentas que estábamos cubriendo en el banco, pero lo que importa es que se hizo", añade el dirigente deportivo, quién asegura que ya no volverá al 3 de Febrero como dirigente.

"Nadie me va quitar mi derecho de socio, tengo la butaca vitalicia y voy a volver cuando quiero", indicó. Dijo que vio nacer a esta ciudad, así como al club.

"Hace 43 años que estoy por acá. Por eso nunca me voy a olvidar de mi comisión directiva, había sido estábamos haciendo bien nuestro trabajo. Con Montiel (Aníbal) y otros amigos teníamos grandes peleas, pero sin ellos por lo visto que no íbamos a hacer nada y ellos sin mi. Este fue nuestro trabajo, de aquella directiva, no importa si la plata salió mi bolsillo o del bolsillo de ellos, es nuestro trabajo", aseguró.

Agrega que es una familia bendecida por Dios. "Aquí hay mucha gente ganó 10 a 20 veces más que yo y mi familia, pero no construyeron un tatakua en Alto Paraná. Yo retribuí gran parte de lo que gané en esta parte del país".

BENEFICIO. La construcción del estadio, además de generar fuente de trabajo en forma directa a más de 1.200 obreros, el gobierno nacional también destinoó más de 5 millones de dólares para dotar de infraestructura física al barrio Obrero.

Se extendió línea telefónica, red cloacal, agua potable, se asfaltaron las avenidas colindantes al estadio, cambiando la fisonomía del barrio.

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