Política

Ancianos piden indemnización como víctimas de la dictadura

 

Una pareja de ancianos de Villarrica, que alegan maltratos y tortura durante el gobierno del general Alfredo Stroessner, piden al Estado paraguayo una indemnización. Ambos están enfermos y siguen trabajando para subsistir.

Estanislao Silvero (85) aseguró que perdió la mano a consecuencia de que un policía le disparó con un fusil. Mencionó que había una gran cantidad de uniformados y del susto se alejó del lugar y comenzó a correr. Durante la corrida fue alcanzado por una bala que afectó su mano, comprometiendo parte de su brazo. Consecuentemente fue hospitalizado y a raíz de la gravedad de la herida, la parte afectada tuvo que ser amputada.

Comentó que la amputación ocurrió cuando él tenía aproximadamente 25 años y que desde entonces fue difícil sobrellevar sus actividades cotidianas, más aún teniendo una esposa y tres hijos pequeños.

Refirió que en otra oportunidad fue sacado a la fuerza de su casa, y que lo golpearon hasta quedar inconsciente. “Mi familia quedó desamparada. Fue terrible, porque no pude hacer nada”, rememoró Silvero.

Ahora, con sus 85 años pide al Estado paraguayo que acelere el proceso de indemnización como víctima de la dictadura, indicando que ya no puede trabajar y que desearía disfrutar de los años que le restan.

Doña Viviana Almada de Silvero (78), esposa de Estanis-lao, señaló que tras el maltrato que soportaron por varios años, quedaron con secuelas físicas y síquicas. Aseguró que fueron perseguidos por ser afines del Partido Liberal y que eran considerados comunistas.

“Nos golpearon durante la dictadura. Gracias a Dios conseguimos el subsidio de tercera edad, pero no alcanza, porque además de los alimentos, también tenemos que comprar todo tipo de medicamentos”, indicó.

Cantalicio Portillo (80), ex vecino de los ancianos, dijo que eran perseguidos constantemente por ser liberales e indicó que todo el barrio vivía en zozobra. “Fueron llevados a la comisaría. En ese entonces se tenía que pasar un arroyito y todos los detenidos fueron obligados a agacharse en el agua para simular un puente y los policías pasaron por encima de ellos. Realmente fueron maltratados y torturados”, señaló.

Bernardo Espínola, uno de los familiares de los ancianos, explicó que ya se había presentado la solicitud para que los ancianos sean indemnizados, y que fue rechazada por carecer de documentos que no constataban que la amputación fue producida por arma de fuego. Además señalaron la falta de las declaraciones de las víctimas que ya no se encuentran en la comisaría.

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