Editorial ÚH

Aplicar mano dura contra la corrupción y evitar impunidad

La corrupción es un flagelo que afecta a diversos estamentos de la sociedad, especialmente a la parte más débil, porque socava el acceso a la educación, salud y vivienda. Debilita las instituciones democráticas y frena el desarrollo económico. Motivos más que suficientes para que se aplique mano dura contra la corrupción para desalentarla. La Fiscalía y el Poder Judicial deben cambiar la mala imagen que tienen, con excepciones, y dejar de actuar con tibieza, lentitud y complicidad. El país necesita de actores del Estado que muestren señales claras y contundentes para evitar la impunidad de los políticos, autoridades y funcionarios que acostumbran a aprovecharse de lo público como si fuera de su propiedad ante la falta de castigo.