Política

Abdo no quiere sacar a Villamayor y premió a Friedmann con el MAG

 

El presidente Mario Abdo Benítez se resiste a cambiar al ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, pese a todos los cuestionamientos por la inseguridad reinante y la falta de reacción ante grupos criminales organizados que perpetraron su último golpe en Asunción ocasionando la muerte de un comisario.

En contrapartida, cediendo al pedido del cartismo, Abdo cerró acuerdo para que Rodolfo Friedmann deje la banca en el Senado y como premio lo designó como ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), generando un nuevo frente de conflicto con el gremio de la producción. De esta forma, destituye a Denis Lichi, quien sería designado en un cargo en Yacyretá.

El mandatario aseguró ayer que no es fácil tomar decisiones a la hora de realizar cambios en el Gabinete.

“No es fácil porque es iniciar un nuevo proceso, iniciar de vuelta todo. Ningún cambio te garantiza una mejor gestión”, dijo al justificar la permanencia de Villamayor al frente de Interior.

Las críticas al Ejecutivo y en especial contra el ministro del Interior recrudecieron tras el golpe perpetrado el miércoles por el Comando Vermelho en la Costanera Norte con la liberación del líder narco Jorge Teófilo Samudio, alias Samura. Esta crisis de seguridad, forzó a Abdo a sacar del cargo, mediante renuncia, a Julio Javier Ríos, del Ministerio de Justicia y destituyó al comandante de la Policía, Walter Vázquez.

En reemplazo de Ríos, hombre fuerte del vicepresidente Hugo Velázquez, fue nombrado al frente de Justicia el ex diputado Éber Ovelar, hermano del senador y principal aliado de Marito, Silvio Beto Ovelar. Friedmann y Ovelar ya juraron en la tarde de ayer.

ESTABILIDAD. Justificando estas movidas, el presidente apuntó que es importante mantener hasta donde se pueda la estabilidad para fortalecer las instituciones. “En un proceso de cinco años de gobierno, en este caso, cuatro que nos queda, no es fácil tomar las decisiones de cambiar ministros”, remarcó.

Sobre el golpe perpetrado por el grupo criminal dijo que “ocurre en todas las democracias del mundo”. Indicó que hay que tomar las medidas correctivas para recuperar la confianza y enviar un mensaje a la ciudadanía.

“Esto es una granada que iba de mano en mano. Nuestro sistema penitenciario heredamos totalmente superpoblados. No tenemos recursos suficientes y menos en un año (de gestión) para poder paliar años y años de falta de gestión”, dijo tratando de explicar el atentado que sucedió el miércoles.

Pese a la crítica situación de inseguridad, el mandatario, sin embargo, optó por priorizar la crisis interna de su partido cediendo a la petición de los cartistas de sacar del Senado a Friedmann, pero premiándolo con el cargo en el MAG.

En medio de la lluvia de críticas contra Villamayor, saltó nuevamente el nombre de Arnaldo Giuzzio, ministro de Senad, como el candidato ideal para dirigir Interior.

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