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A 4 años de espera de restauración avanzan insectos y aves en templo

 

Termitas, aves, abejas, arañas y también murciélagos avanzan dentro del templo de Yaguarón, candidato a ser Patrimonio Mundial de la Unesco. Mientras, los trabajos de restauración pararon desde el 2015. En todo este tiempo se cancelaron la ejecución de un contrato y cuatro licitaciones.

Antes de ingresar por la majestuosa puerta de madera tallada, desde arriba un enjambre de abejas da la bienvenida mientras construye –sin interrupciones de terceros– un gran panal, en el espacio formado tras la caída de tejuelas. Más abajo, las arañas también traman lo suyo. En los costados del exterior, las aves impregnan sus excrementos a lo largo de las dos galerías.

Dentro de la iglesia, que data de la segunda mitad del siglo XVIII, la presencia de murciélagos no solo es evidente por el sonido que emiten, también por el olor que expiden estos mamíferos con alas.

Las termitas en cambio son silenciosas, pero sus huellas son las más letales. Mientras continúa la burocracia, ellas se deleitan devorando las estructuras de madera en las que se plasmó el arte barroco guaraní hace casi 250 años.

A un costado del retablo, se encuentra don Antolín Alemán, sacristán de la iglesia. Mientras acompaña a unos turistas observa con expresión de angustia las paredes resquebrajadas, los pilares con huecos tras el paso de las termitas y el andamio que desde el 2014 fue puesto para sostener la estructura en el área del coro.

Lamenta que a pesar de los múltiples pedidos del pueblo, hasta ahora el templo, declarado como Patrimonio Cultural a nivel nacional, no recibe la intervención que necesita para ser salvaguardado.

Contrataciones. En octubre del 2015 la restauración fue interrumpida luego de cancelarse el contrato con el consorcio C&C, integrado por las firmas Caraguatay SA e IBC ingeniería. Esta última presentó supuestos documentos no auténticos.

Las posteriores licitaciones fueron declaradas desiertas tanto por protestas de oferentes como por la población cuando la empresa Caraguatay SA volvió a ganar el concurso. Los gestores culturales y las autoridades de la comunidad piden que no vuelvan a intervenir en el templo los mismos profesionales que integraban el consorcio suspendido. Argumentan que la disconformidad con los trabajos radica, sobre todo, en el desmontaje de la sacristía, causando problemas en la estructura, según expertos.

Desde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, el arquitecto José Kronawetter dijo que para mayo habría una nueva convocatoria. Asimismo, señaló que lanzaron una licitación para fumigación de la iglesia.

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