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214 goles: ¡Quién discute esta historia!

Mauro Caballero y Juan Samudio son dos nombres que suenan a gol. Construyeron sus respectivas historias a fuerza de enrojecer gargantas. Ambos suman hoy la misma cifra: 107 goles cada uno. Mauro los consiguió entre 1992 y el 2007, y Juan desde 1997. Comparten el honor de ser los máximos artilleros del fútbol paraguayo, desde 1906 hasta nuestros días.

Viernes/26/SEPTIEMBRE/2008

Por Héctor Latorre

hlatorre@uhora.com.py

EL LIBERTEÑO. Es uno de los que se adueñó de los sentimientos más intensos de alegría de la afición liberteña con sus goles de todos los colores y la espectacularidad en varios de los casos. La referencia es a Juan Eduardo Samudio -el próximo 14 de octubre cumple 30 años-, quien anotó acaso uno de sus goles más esperados con la casaca de Libertad en el último encuentro frente a Nacional.

Ocurre que con ese tanto iguala el récord que ostentaba Mauro Caballero -en su momento fue su compañero de equipo en Libertad- en conversiones en torneos locales. El Mágico tardó, mas al final considera que la conversión más importante de su carrera es la que le había hecho al Independiente de Medellín por la Copa Libertadores, en el estadio de los Defensores del Chaco.

- Si tuviese que elegir un tanto de tu predilección, ¿con cuál te quedarías?

- Hay varios tantos que me gustaron mucho, pero no me quedaría con ninguno en especial. Sí, con un lote de goles que tuvo su importancia y que por la definición tuvieron su cuota de diferencia. Por ahí me acuerdo del gol de chilena que le hice al Independiente de Medellín por la Libertadores, ese día que me tocó la ocasión de anotar tres goles. Es uno de los mejores y me llena de emoción al recordarlo. También me viene en la mente los goles en las finales ante del 12 de Octubre, ante Guaraní y mismo el gol que le hice a Cerro este año.

- ¿Dimensionás el último gol que hiciste a Nacional?

- Por ahí el gol que anoté sirve más para las estadísticas. Gracias a Dios el partido ya tenía un curso definido. Los compañeros realizaron un gran trabajo. Creo que lo mío fue más bien para las estadísticas, pero estoy muy contento porque se logró un triunfo importante.

- ¿Estabas al tanto de que la conversión era histórica?

- Justamente después del partido me consultaron sobre la importancia del gol. Por ahí uno no dimensiona en el presente lo que representa ese tanto, lo que representa ese dato estadístico y quizás con el correr del tiempo uno se dará cuenta lo que es llegar a esa cifra. En lo personal es una satisfacción enorme, un orgullo muy grande y sobre todo no jugando en uno de los clubes considerados grande. En Olimpia o Cerro o viceversa, los jugadores suelen tener un poquito más de oportunidades para llegar a los goles.

- ¿Es una motivación extra el saber que en poco tiempo podés ser el único goleador histórico?

- De hecho cuando un delantero marca goles tiene ese plus de motivación. Lo mío tampoco es distinto. Cuando uno hace bien las cosas y en un muy buen plantel se valora mucho más. Estoy contento, no solo por el gol sino porque el equipo de a poco está encontrando esa identidad futbolística que en pasajes importante del Apertura pudo mantenerlo y nos llevó a una nueva consagración.

EL OLIMPISTA. Hizo goles para los dos grandes de nuestro fútbol, en este caso para Olimpia y Cerro Porteño. Igualmente festejó con la casaca de Libertad, Sol de América y Nacional. Ese es Mauro Antonio Caballero, quien hasta el pasado miércoles ostentaba el título de máximo artillero del fútbol paraguayo, con 107 goles.

Sin embargo, ahora comparte ese prestigio con Juan Samudio, que lo alcanza con su festejo en el último choque ante Nacional, conseguido a los 43' del segundo tiempo. Si bien los dos protagonistas de esta rica historia tienen similitudes en la cantidad de tantos que convirtieron, también existen diferencias, ya que Mauro, quien ya está retirado del fútbol, alcanzó la cifra de 107 tantos con cinco casacas distintas. Mientras que Samudio llega a la misma cantidad con solamente dos clubes, que son Libertad, donde hizo el 99 por ciento de sus goles, y Guaraní, equipo con el que solo acumula 5 conversiones.

- ¿Mauro, qué gol considerás como el más importante durante tu carrera?

- El gol más emotivo que anoté es el último de penal ante Sao Caetano, para la tercera Copa Libertadores del Olimpia. Me quedo con ese tanto por la trascendencia e importancia que tuvo. Y además porque significó un título a nivel internacional y por la situación en que llegamos a ese partido en Sao Paulo (Olimpia ganó 2-1 y luego 4-2 en penales).

- ¿En qué te inspiraste para patear el penal?

- Realmente el trayecto que recorrí desde el mediocampo hasta el área de ejecución del penal fue uno de los más largos. Traté de no pensar en lo que era la realidad de ese momento, ya que anotando llegábamos al objetivo. En todo momento lo tuve muy presente a mi finado padre don Antonio, quien me iluminó para patear bien.

- Ya tenés compañía como artillero histórico...

- Primeramente lo felicito públicamente a Juan, porque es un logro que poca gente ha conseguido, y desearle que siga así y que pueda disfrutar esto que está haciendo, que es muy lindo, y por sobre todas las cosas que siga anotando la mayor cantidad de goles. Estoy muy contento, porque también hice historia en las estadísticas, ya que alcanzar esa cifra no es fácil y contados jugadores lo consiguieron.

- ¿Qué importancia das al ser igualadas tus anotaciones?

- Hasta ahora no dimensiono la importancia de todo esto. Creo que por los torneos cortos y además más competitivos se está llegando a más goles, y con el correr del tiempo habrá más gente que alcanzará o sobrepasará esa cantidad que ahora tenemos con Juan. Ojalá que a Samudio le vaya bien y siga anotando goles para su equipo. Sinceramente le deseo lo mejor. Es un gran definidor.

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