País

170 alumnos del colegio Ñandejára se trasladan a causa del conflicto

Migración forzosa. El caos que se desató tuvo su repercusión en las aulas. Los padres resolvieron sacar a sus hijos de la institución debido al conflicto que ya lleva más de un mes.

Según comentaron varios padres incluso pagaron la matriculación y compraron el uniforme en el nuevo colegio donde se inscribieron. Sin embargo, el traslado no se hizo efectivo, pues actualmente el colegio Ñandejára no cuenta con una directora ni personal administrativo. A causa de esta situación, no hay quién firme ni entregue los documentos que necesitan los estudiantes.

Regularización. Según comentaron los representantes del grupo de padres que tomaron el colegio desde hace unos días, mencionaron que varios de los alumnos que decidieron cambiar de colegio, están volviendo.

"Están volviendo varios de los que se habían ido del colegio. Desde que los padres realizamos la toma, que habían iniciado con los alumnos, las clases van regularizándose. También estamos teniendo más estudiantes en las aulas", cuenta Simona Palma, madre de uno de los estudiantes.

La profesora Paola Vera revela que del 100% de los matriculados, actualmente asisten un 70%.

Aunque la toma del colegio tiene a la mayoría de los padres a favor, existe otro grupo que se opone a la acción. Virginia Benítez es una de las madres de este grupo. Menciona que el problema en la institución es administrativo y tiene que resolverse en ese ámbito. "No es nuestro problema. Yo solo quiero que mis hijos puedan terminar el año. Luego veremos si continúan acá o se trasladan", señaló.

Mientras ÚH conversaba con ella, alumnos y docentes la señalaban como una de las firmantes de una nota contra los profesores. "Yo no estoy en contra de ninguna de las profesoras. Que muestren dónde está mi firma", se defendió.

Repaso. El colegio Ñandejára de Limpio actualmente está tomado por alumnos y padres. El conflicto se inició luego de que referentes de la Asociación Bíblica irrumpieron en el centro educativo y cambiaron cerraduras, además de despedir a personal administrativo y docentes. El lunes pasado, durante una manifestación hubo agresiones físicas hacia los guardias, según los directivos. Esto es desmentido por la otra parte. Por este hecho, la Fiscalía imputó a siete padres.


Aunque fueron despedidas, igual van a dar clases
La vocación ante todo. María Eugenia Ortiz tenía 27 años de servicio en el colegio Ñandejára. Roswita Krones, 17. Ambas fueron despedidas sin motivo y justificación cuando la Asociación Bíblica irrumpió en el lugar.
Sin embargo, ambas decidieron continuar en sus labores mientras dure la toma. Si ellas no están frente a sus alumnos, no habrá clases. El caos que se generó impide nombrar a una reemplazante.
"Seguimos por los alumnos, los padres y el colegio. Lo que hicieron considero totalmente injusto, negro, arbitrario. No se hace con nadie eso", dice la profesora María Eugenia.
Por de pronto, ninguna materia de la malla curricular ha sido suspendida. Sin embargo, las clases de alemán, extracurricular, se suspendieron contaron los docentes y padres de la institución.
"Cuando vinieron los de la Asamblea Bíblica, pusieron unos guardias que se quedaron con la casa de los voluntarios alemanes. Ellos eran los que daban esa clase extracurricular. A los varones les quitaron su lugar. Cuando los guardias se fueron de acá hace unos días, los voluntarios retomaron la calma", contaron.
La institución tiene una antigüedad de 37 años y cuenta con 700 alumnos aproximadamente.


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