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Mundo
miércoles 21 de septiembre de 2016, 09:44

VW sigue enredado en una maraña de acciones legales por el caso "dieselgate"

Washington, 21 sep (EFE).- Un año después del estallido del llamado "dieselgate", la manipulación de los motores diésel de Volkswagen (VW), la compañía alemana sigue negociando con las autoridades estadounidenses para llegar a acuerdos que le permitan dejar atrás el escándalo.

VW mantiene en la actualidad varias negociaciones con el Departamento de Justicia, la Agencia de Protección Ambiental (EPA), consumidores y varios estados para llegar a acuerdos que eviten caros y prolongados procesos judiciales por el trucaje de los motores diésel.

De momento, el fabricante alemán llegó a un acuerdo para compensar a los alrededor de 475.000 propietarios de vehículos dotados con motores diésel 2.0L TDI que ha vendido en Estados Unidos.

El acuerdo, alcanzado en junio y aprobado de forma preliminar un mes después por el juez Charles Breyer de San Francisco, que está supervisando las demandas contra VW, está valorado en unos 10.033 millones de dólares.

Según los términos del acuerdo, VW pagará una indemnización con cantidades variables dependiendo del modelo y edad del vehículo y permitirá a los propietarios mantener su automóvil, tras arreglarlos para que los motores no contaminen por encima de lo permitido, o venderlo a la compañía.

VW también ha alcanzado un acuerdo con EPA y las autoridades medioambientales del estado de California para la creación de dos fondos con unos 4.700 millones de dólares para "mitigar los efectos causados por las emisiones ilegales de óxidos de nitrógeno" e invertir en tecnologías de cero emisiones.

Y en agosto, VW anunció otro acuerdo más, esta vez con los alrededor de 650 concesionarios que el fabricante tiene en Estados Unidos "para resolver solicitudes pasadas, presentes y futuras de pérdidas en el valor de la franquicia".

Aunque los detalles del acuerdo todavía no ha sido desvelados, VW parece haber acordado el pago de unos 1.200 millones de dólares a los concesionarios.

A pesar de todos estos acuerdos, VW todavía tiene abiertos varios frentes legales en Estados Unidos.

Por un lado, los abogados de la compañía siguen enzarzados en negociaciones con el Departamento de Justicia y con EPA para determinar las multas que VW pagará por el engaño de su motores diésel y que pueden suponer varios cientos de millones adicionales.

Por ejemplo, en 2015, Toyota tuvo que pagar una multa de 1.200 millones de dólares a las autoridades estadounidenses por el escándalo de las aceleraciones involuntarias que afectaron a los vehículos del fabricante japonés.

Y GM desembolsó 900 millones de dólares por el escándalo del defecto del sistema de ignición de sus vehículos.

Además, VW sigue negociando con las autoridades estadounidenses para llegar a un acuerdo sobre los motores diésel de 3 litros instalados en vehículos de las marcas Volkswagen, Audi y Porsche.

En total, en Estados Unidos hay unos 80.000 vehículos dotados con estos motores.

VW todavía tiene que presentar a las autoridades estadounidenses con una propuesta para arreglar los motores y compensar a sus propietarios.

El acuerdo podría anunciarse en octubre y tendrá que ser aprobado por el juez Breyer antes de que VW pueda ejecutarlo.

Finalmente, VW también tiene abierto otro frente judicial con varios estados del país que han decidido iniciar acciones contra el fabricante por la violación de las normativas medioambientales en sus territorios.

De momento, los estados de Maryland, Massachusetts, Nueva York y Pensilvania han presentado demandas contra VW por las emisiones de los motores diésel. Pero otros 14 estados del país podrían presentar acciones legales contra la compañía.

VW quiere iniciar negociaciones con los estados demandantes en las próximas semanas, una vez que haya cerrado los últimos flecos jurídicos del resto de las demandas presentadas por las autoridades federales estadounidenses.