24 de septiembre
Sábado
Muy nublado
12°
24°
Domingo
Despejado
12°
28°
Lunes
Despejado
13°
30°
Martes
Despejado
16°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
miércoles 21 de septiembre de 2016, 05:10

Volkswagen tuvo que orientarse a los eléctricos tras reconocer el trucaje

Volkswagen, una de las empresas emblemáticas de Alemania, ha tenido que rediseñar su estrategia y orientarse hacia los vehículos eléctricos tras reconocer, hace un año, haber manipulado los datos sobre emisiones.

EFE

El reconocimiento del engaño ha sido como un tsunami para la compañía alemana, el mayor fabricante automovilístico de Europa, que obligó a dimitir a su entonces presidente de la junta directiva Martin Winterkorn y desplomó su valor en bolsa más de un 40 %, aunque ahora se ha recuperado parcialmente.

Winterkorn fue sustituido por Matthias Müller, entonces presidente del fabricante de deportivos Porsche, que considera que la compañía va por el buen camino.

El presidente del consejo de supervisión, el patriarca Ferdinand Piëch, también dimitió de sus cargos y fue sustituido por Hans Dieter Pötsch, anteriormente director de Finanzas.

Volkswagen ha defendido siempre que la junta directiva desconocía la manipulación, que fue gestada por algunos ingenieros, pero a comienzos de marzo también dijo que Winterkorn fue informado a tiempo, en mayo de 2014, de la manipulación de las emisiones de gases.

Once millones de vehículos en todo el mundo estaban equipados con un software que detectaba si el vehículo estaba en carretera o si pasaba una prueba de homologación y cambiaba el régimen del motor EA 189 para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno.

La compañía alemana ha encargado al bufete de abogados estadounidense Jones Day que investigue lo ocurrido con el fin de conocer quiénes fueron los responsables del trucaje.

En Europa, Volkswagen va a modificar los motores de los vehículos afectados de manera que cumplan las exigencias legales de emisiones de gases pero no tiene intención de pagar indemnizaciones a los clientes.

En EEUU, tras unas negociaciones complejas e intensas, Volkswagen llegó en junio a un acuerdo extrajudicial de 15.000 millones de dólares (unos 13.400 millones de euros), cantidad que incluye multas e indemnizaciones para casi medio millón de propietarios de un vehículo con motor diesel de 2 litros.

Pero todavía no está claro qué va ocurrir con las indemnizaciones para los 85.000 propietarios de vehículos con un motor de 3 litros.

Las ventas del grupo VW en EEUU han caído en los ocho primeros meses del año un 6,4 %, hasta 379.400 unidades.

Desde hace un año, cuando salió a la luz la manipulación de los motores diesel, las ventas del grupo han retrocedido notablemente en EEUU, especialmente las de la marca VW, que dejó de vender vehículos diesel en ese país.

Volkswagen, que el año pasado tuvo unas pérdidas de casi 1.600 millones de euros, también se enfrenta a las demandas de numerosos accionistas que consideran que informó a los mercados demasiado tarde y les ha ocasionado pérdidas.

A estas demandas de inversores institucionales y particulares, se ha sumado recientemente el gestor de activos Blackrock.

Los estados federados alemanes de Baviera, Hesse y Baden-Württemberg estudian denunciar a Volkswagen por el perjuicio económico que les ha ocasionado la caída del valor de las acciones por el escándalo del "dieselgate".

La Fiscalía alemana investiga a Winterkorn por sospecha de manipulación del mercado.

La Agencia de Medioambiente de EEUU (EPA) acusó públicamente a VW de la manipulación el 18 de septiembre del año pasado, pero hasta el 22 de septiembre VW no revisó a la baja sus objetivos de beneficio para 2015.

Las acciones de Volkswagen costaban el 18 de septiembre de 2015 162,40 euros, al cierre de la negociación, horas antes de que se publicara la manipulación.

El 2 de octubre ya habían caído hasta 92,56 euros, un 43 % menos, si bien se han recuperado y ahora cuestan unos 120 euros.

La crisis ha acelerado cambios en el grupo automovilístico alemán que ya se estaban gestando antes de conocerse la manipulación.

Volkswagen va a descentralizar la toma de decisiones, dando más protagonismo a las marcas y sin que todo tenga que decidirse en la central.

"Volkswagen tenía una jerarquía empresarial muy autoritaria, malas condiciones de costes por esa fuerte orientación a Baja Sajonia y una elevada presión sobre la rentabilidad. En un entorno así las empresas tienden a calentarse demasiado y entonces se traspasa la barrera de la legalidad", considera el experto en el sector automovilístico Ferdinand Dudenhoeffer, profesor de Investigación automovilística de la Universidad de Duisburg-Essen.

Además, VW va a apostar por los vehículos eléctricos y por los nuevos servicios de movilidad, en este último caso mediante colaboraciones con Gett, una empresa estadounidense de servicios de taxi rival de Uber, y con otros servicios como robotaxi, el préstamo de vehículos o el transporte a demanda, tanto para clientes particulares como para empresas.

Arantxa Iñiguez