4 de diciembre
Domingo
Parcialmente nublado
19°
31°
Lunes
Mayormente despejado
21°
34°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Miércoles
Mayormente nublado
23°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Sucesos
jueves 17 de noviembre de 2016, 01:00

Vecinos atrapan a menor asaltante tras un violento intento de atraco

“Me gatilló dos veces en el abdomen, por suerte no disparó el arma, ahí fue que me tiré de la moto, forcejeé con él y le saqué el arma”, testificaba, E. G (16), víctima de dos motoasaltantes en Laurelty de Luque en la noche del pasado martes. Un menor de 16 años y otro cómplice fueron autores del intento de ilícito que no se concretó, gracias a la osadía de la víctima y al apoyo de vecinos que redujeron a golpes al asaltante.

La víctima y su compañero de trabajo Cristian Chamorro (18) son empleados de un local de comida rápida y se encontraban entregando pedidos en el barrio luqueño. Cuando llegaron a la calle Nanawa y 18 de Octubre de Laurelty, Chamorro, que era el conductor de la motocicleta, descendió del móvil y mientras cumplía con su labor, se acercaron a bordo de otro biciclo los dos asaltantes.

El motochorro directamente apuntó a E.G., intentó herirlo a tiros, pero el arma le falló, luego le propinó dos culatazos, pero aun así se resistió a entregar el biciclo al delincuente.

En medio del forcejeo entre los dos menores, cayó el arma de fuego. Chamorro observaba la escena y acudió a golpear al asaltante precoz. Cuando el menor observó que el acompañante del delincuente llevaba la mano a la cintura, temió que usara un arma de fuego. Entonces se adelantó, tomó del piso el revólver que quedó allí tras el forcejo y realizó un disparo al suelo, lo que provocó su huida.

Los vecinos ya se alertaron sobre la situación, se unieron y acudieron al auxilio de los jóvenes trabajadores. A golpes de puños redujeron al menor de 16 años y luego reportaron el caso a la Policía que llevó preso al ladrón.

Tras la intervención lograron rescatar una mochila, libros, cuadernos y remeras de colegios, del poder del menor, además del arma de fuego.

FALSOS ESTUDIANTES. El mismo junto con su cómplice fungía de estudiante, ellos guardaban el arma de fuego en medio de los materiales que figuran a nombre de una joven para despistar a los vecinos. Así también cambiaban de ropa tras los golpes asestados en diferentes zonas de la ciudad, según agentes de la Comisaría 50 Central.