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Mundo
martes 19 de julio de 2016, 03:44

Unos 250.000 niños sirios refugiados en el Líbano no están escolarizados

Beirut, 19 jul (EFE).- Más de la mitad de los cerca de 500.000 niños sirios en edad escolar registrados en el Líbano no acuden a la escuela debido a los recursos limitados y a las políticas del Gobierno libanés, denunció hoy Human Rights Watch (HRW).

En un informe publicado hoy, la ONG señaló los pasos positivos que ha tomado el Líbano para permitir el acceso de los refugiados sirios a la educación pública, de forma gratuita, aunque advirtió de que algunas escuelas no aplican las normas de matriculación y que el sistema educativo necesita de más apoyo financiero.

Asimismo, HRW destacó que la "positiva política educativa" adoptada en el país se ve revertida por las duras normas sobre residencia y trabajo, que limitan la libertad de movimiento y acentúan la pobreza, lo que hace que muchos niños tengan que trabajar.

"Los niños no deberían tener que sacrificar su educación por estar a salvo de los horrores de la guerra en Siria", dijo Bassam Jawaya, de la división de los derechos de los niños de HRW.

Además, la organización subrayó que la educación es crucial para que los niños puedan sobrellevar el trauma de la guerra y el desplazamiento, y para que jueguen un papel positivo en la futura reconstrucción de Siria.

El Líbano estableció clases por la tarde en 238 escuelas para hacer frente al mayor número de alumnos en el curso escolar 2015-2016 y el número de plazas para los refugiados sirios han aumentado en los colegios del Líbano, pero unas 50.000 plazas no fueron ocupadas porque no estaban en las áreas más necesitadas o por otros motivos.

Los costes educativos (material escolar y transporte) es uno de los principales motivos, ya que el 70 por ciento de las familias sirias no pueden permitirse estos gastos porque vive por debajo del umbral de la pobreza.

HRW citó el caso de Rana, una madre de 31 años, que huyó de las afueras de Damasco en 2012. La joven dejó su trabajo en una pastelería cuando terminó el periodo de residencia legal en el Líbano por miedo a ser detenida y, por ello, no puede pagar la educación de su hijo, de 10 años, el cual vende chicles en la calle.

Otros factores, aparte del económico, hacen que los niños sirios no acudan a la escuela, como los malos tratos y acoso a los que a veces son sometidos, el empleo de idiomas que no conocen (el sistema educativo libanés incluye el francés y el inglés) o las normas de matriculación impuestas por cada colegio.

Los jóvenes de educación secundaria se enfrentan a más impedimentos, como la dificultad de conseguir la residencia legal después de los 15 años, y sólo un 3 por ciento de ellos se matriculó en el pasado curso escolar.

Algunos niños se benefician de los programas educativos y del apoyo que ofrecen las ONG en el Líbano, pero el trabajo de estas organizaciones está limitado por las leyes del país y por los recursos de los que disponen.

Actualmente hay en el Líbano 1,1 millón de refugiados sirios registrados oficialmente, la mitad de los cuales son menores de edad, aunque las autoridades calculan que son más.