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viernes 11 de noviembre de 2016, 01:00

Una palabra para tiempos difíciles

Para más de la mitad del Paraguay (los de abajo) las cosas marchan mal. Y precisamente el Evangelio de Lucas, que se leerá en las iglesias, nos dice unas palabras para estos tiempos difíciles.

J. A. Pagola lo resume en cinco palabras, que nos dan luz en estas circunstancias.

Primera, realismo. En ningún momento Jesús nos dice que el ser cristiano es fácil. Es algo que el creyente debiera de asimilar desde el comienzo.

Segunda, no seamos ingenuos. Cuando todo está mal aparecen falsos profetas con soluciones que nada resuelven. Palabras huecas que entusiasman, pero que engañan a muchos.

Tercera, respondamos a lo esencial. Cada época tiene sus características, sus desafíos y sus soluciones. Las respuestas del ayer no sirven para hoy.

Cuarta, es lo más difícil. Generalmente sobran denuncias y quejas. Lo que hace falta son personas que con su vida, a pulso, den el testimonio que nos dará a todos esperanza de mejorar.

Quinta, tener paciencia. Escuchar esto no gusta a muchos. Los superficiales, los que tienen prisa siempre, los que no comprenden el ritmo de la vida, no comprenden la paciencia histórica.

Copio ahora algunas frases de este evangelio. Que cada lector busque en cuál de las cinco palabras la sitúa. “Muchos vendrán usando mis palabras. Diciendo ‘yo soy’ o ‘el momento está cerca’”.

“Les perseguirán, les entregarán a los tribunales y a la cárcel… y hasta los propios padres y hermanos de ustedes los traicionarán y matarán a algunos de ustedes y les odiarán por causa de mi nombre”.

“Yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrán hacer frente ni contradecir ningún adversario de ustedes”.

“Luchará un pueblo contra otro pueblo, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre”.

“Pero ni un solo cabello de la cabeza de ustedes se perderá y con la paciencia (perseverancia) se salvarán”.

¡Vale la pena ser cristianos!