3 de diciembre
Sábado
Nublado con chubascos
21°
29°
Domingo
Mayormente despejado
20°
31°
Lunes
Mayormente despejado
23°
35°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
sábado 30 de julio de 2016, 03:00

Una extrabajadora del reformatorio denuncia nuevos abusos a menores en Australia

Sídney (Australia), 30 jul (EFE).- Una extrabajadora de un reformatorio del estado de Queensland, en el noreste de Australia, denunció hoy abusos a menores, días después de que un canal mostrara imágenes de malos tratos a adolescentes en un centro juvenil del norte del país, informan medios locales.

Shayleen Solomon, que trabajó durante seis años en el centro de detención juvenil Cleveland, en la ciudad de Townsville, describió abusos físicos y emocionales llevados a cabo por los guardias contra jóvenes internos.

Un grupo de 15 guardas redujo de manera violenta a un chaval de 15 años solo por insultarles, declaró Solomon al programa Lateline de la televisión australiana ABC.

El adolescente comenzó a golpearse la cabeza contra el suelo hasta sangrar mientras imploraba que terminara el castigo físico, comentó la extrabajadora sobre unos hechos ocurridos en 2012.

El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, pidió a principios de semana la apertura de una investigación en el centro juvenil Don Dale, en la norteña ciudad de Darwin, después de que un reportaje de la ABC mostrara con vídeos y fotografías las torturas a jóvenes realizadas por los guardias del recinto.

Un adolescente con el cuello atado al respaldo de una silla y la cabeza cubierta por una capucha o el uso de gas lacrimógeno contra menores en sus celdas son algunos de los abusos expuestos en el programa.

El relator especial de la ONU contra la Tortura, Juan Méndez, afirmó el jueves que los incidentes de supuesto maltrato en el reformatorio de Darwin "podrían equivaler a la tortura o a un trato inhumano degradante y cruel bajo cualquier circunstancia".

Los aborígenes de entre 10 y 17 años de edad representan el 59 % de la población carcelaria en Australia, un país de 23 millones de habitantes, de los cuales unos 450.000 son aborígenes, según datos de Amnistía Internacional.

Los aborígenes australianos han sido víctimas de constante maltrato desde la colonización, además de haber sido desposeídos de sus tierras y discriminados sistemáticamente.

Unos 100.000 menores aborígenes, calificados como "la generación robada", fueron separados de sus familias entre 1910 y 1970 y entregados para su educación a familias o instituciones de blancos.