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Mundo
domingo 6 de noviembre de 2016, 01:00

Una decena de estados definirán al nuevo huésped de la Casa Blanca

Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre en Estados Unidos se decidirán en una decena de estados, donde la disputa es particularmente ajustada o donde el voto puede empujar todo proceso en una dirección u otra.

En este final de campaña, Hillary Clinton y Donald Trump dedican casi todo el tiempo a esos escenarios de batalla, prácticamente ignorando al resto del país.

Estados Unidos posee un sistema de elección indirecta en el que cada estado tiene asignado un número de representantes al colegio electoral (los llamados votos electorales), que dependen del tamaño de su población.

Con las notables excepciones de Maine y Nebraska, el candidato presidencial que gana un estado se lleva todos los votos electorales, ya que no rige un sistema proporcional.

Para llegar a la Casa Blanca, un candidato precisa por lo menos 270 de los 538 votos electorales el día de la elección. Por ello, el sistema hace que los candidatos se concentren en los estados en que la disputa es más apretada, en detrimento de aquellos en los que el resultado no debe arrojar sorpresas.

los 10 principales. Pese a que sus opciones son más limitadas que las de Clinton, Trump podría llegar a la Casa Blanca si consigue inclinar a su favor una combinación de algunos de los 10 estados competitivos el 8 de noviembre.

El camino más directo sería ganando Pensilvania, Ohio, Florida, Nevada, Nuevo Hampshire, además de estados que parecen favorables a Trump a juzgar por las encuestas, como Iowa y Georgia. Pensilvania, con sus 20 votos electorales, es el mayor desafío para Trump, que está casi 3 puntos por detrás de Clinton en la media de encuestas de RealClearPolitics en ese estado.

Clinton tiene ventajas claras en los centros de población con más peso demográfico, como Filadelfia, Pittsburg o Harrisburg, frente a la fuerte influencia republicana casi sin excepción en las zonas rurales de todo el estado. Maine es uno de los 2 estados del país que divide parte de los votos en dos distritos. Aunque probablemente irán a Clinton, el más rural, podría dar un voto electoral a Trump, algo que podría ser vital en caso de empate. Otro estado donde Trump podría dar la sorpresa es Colorado (9 votos electorales), donde puede darle la vuelta a la ventaja de 3 puntos de Clinton. Hillary parece consolidada en estados que fueron plazas competitivas en el pasado, como Wisconsin, Michigan, Minesota y Virginia, algo que eleva considerablemente las posibilidades de que la demócrata se haga con los tan perseguidos 270 votos electorales.