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Mundo
jueves 18 de agosto de 2016, 03:03

Un viaje a la época preislámica en el ultraconservador reino saudí

Riad, 18 ago (EFE).- Poemas y caravanas de camellos permiten viajar más de catorce siglos atrás en una recreación de un mercado y punto de encuentro cultural preislámico, que cada vez gana más adeptos pese a las críticas de los ultraconservadores en Arabia Saudí.

El 'Suq al Okaz' era una especie de centro de intercambio comercial y cultural, en el que tenían cabida los recitales de poesía, las conferencias políticas y el comercio.

Esta popular costumbre desapareció gradualmente con la conversión al islam de la península Arábiga en el siglo VII. Su carácter pagano hizo que cualquier intento para resucitar este evento entre 1970 y 1980 cayeran en saco roto.

Pese a la oposición de los gobernantes más tradicionales y, sobre todo, de los ulemas, hace diez años el 'Suq al Okaz' volvió a la vida, aunque no ha escapado a la polémica.

Su décima edición, que cierra hoy sus puertas tras diez días de éxito y una afluencia de público muy superior a años anteriores, ha trasgredido un poco más de lo habitual las conservadoras costumbres saudíes albergando hasta un concierto de música.

El famoso cantante saudí Mohamed Abdu actuó en la inauguración del festival, pese a que los organizadores del evento habían negado de manera reiterada la celebración del concierto para evitar la polémica.

La actuación musical, la primera en este festival, encendió el debate entre conservadores y liberales en el reino, ya que los conciertos están suspendidos en Arabia Saudí desde hace años y solo se celebran en contadas ocasiones.

Pese a ello, 'Suq al Okaz' prosiguió su andadura con representaciones teatrales que, entre otros, evocaron al antiguo poeta Lubaid bin Rabia recitando desde una roca o las caravanas de camellos.

El mercado, situado en su lugar original en la ciudad occidental de Al Taef, representa el estilo de vida antes del nacimiento del profeta Mahoma (570-632), permitiendo así a los asistentes un viaje en el tiempo.

Uno de los voluntarios del festival, Ahmed al Zaqfi, explica a Efe que "los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el momento en el que desapareció el mercado y los motivos".

Todo parece apuntar, no obstante, a que "continuó durante la época del profeta y algunas décadas después pero con un perfil más bajo y desapareció progresivamente", según Al Zaqfi.

Entre los factores que influyeron en su decadencia figuran los combates contra los imperios Persa y Bizantino, y el traslado por la dinastía omeya de la capital del Califato de Medina (Arabia Saudí) a Damasco (Siria).

También afectaron los ritos paganos que los árabes celebraban en el mercado y el contenido de la poesía basado en el orgullo de la tribu y la venganza, asuntos prohibidos por el islam.

Al Zaqfi agregó que sin embargo "no hay ningún texto religioso que prohíba claramente este mercado u otros que eran comunes en la época preislámica".

De hecho, Mahoma acudió varias veces al mercado para aprovechar las reuniones de gente para difundir el islam.

La decisión de volver a abrirlo, tomada por el difunto rey Abdalá bin Abdelaziz hace diez años, no fue fácil. Muchos responsables políticos durante los mandatos de los monarcas Faisal (1903-1975) y Jaled (1913-1982), así como los ulemas, pararon durante años su reapertura.

Los políticos alegaban que no era un festival necesario ni útil, mientras que los religiosos incidían en que plantaba "semillas de maldad".

Solo la iniciativa y perseverancia del príncipe Jaled al Faisal, gobernador de La Meca, muy interesado en el ámbito cultural, consiguió desatascar el proyecto, que acoge a una élite de intelectuales árabes y otorga premios en varias disciplinas literarias.

Además de las obras teatrales, los recitales de poesía y las representaciones de la vida cotidiana en la época preislámica, acoge un mercado de productos antiguos y muestras de caravanas de camellos y caballos.

La inmensa carpa central, con capacidad para 2.700 asientos y con un coste equivalente a 10 millones de dólares, simula la jaima de la época preislámica donde solía recitar el famoso poeta árabe Al Zubiani.

En esa carpa se festejó la inauguración y el concierto de Mohamed Abdu, retransmitido por las televisiones oficiales, las cuales mostraron al público femenino asistente, algo poco común en los medios saudíes.

Respecto al escándalo por este asunto y por el concierto en sí, una de las asistentes, Rehab Saud, dijo a Efe que "en el pasado la mujer recitaba poemas en el mercado sin que nadie la criticara" y añadió que "la canción es parte del arte".

Saud, que acudió por primera vez al 'Suq al Okaz', donde ha habido segregación de sexos como es norma en Arabia Saudí, expresó su satisfacción por poder participar en "esta experiencia similar al retorno en el tiempo".

Suleiman al Asad