El escenario es la sala de una casa donde se ve al marido sentado viendo televisión, a un niño jugando, la mujer hablando por celular asuntos de trabajo mientras hace las tareas del hogar y el padre de esta observando todo desde un rincón, según se puede ver en el video subido a YouTube.
El patriarca primeramente se siente orgulloso de ver que su hija es una profesional como ella lo había soñado, pero analiza que cuando ella jugaba “a la casita” no le enseñó que en la casa todos deben colaborar.
Se muestra arrepentido porque nunca predicó con el ejemplo: “Yo nunca ayudé a tu madre en los quehaceres del hogar”, escribe más adelante en una carta.
Le pide perdón a su hija y promete que al volver a su casa ayudará a su esposa en todo. El material audiovisual muestra posteriormente cómo va metiendo las ropas en el lavarropas y su esposa se muestra sorprendida, pero él resalta “que hará un esfuerzo consiente para ayudar en la casa”.
Él sabe bien dónde se originó el problema para que ella crea que esto debe ser así, pero quiere hacer algo para cambiarlo.