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Mundo
jueves 30 de marzo de 2017, 01:00

UE y Londres trazan campo de batalla en las negociaciones

Al activar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, el Reino Unido puso en marcha el reloj de dos años de negociaciones de divorcio con la Unión Europea, que ya se anuncian difíciles por las expectativas a un lado y otro del canal de la Mancha, según los analistas.

El primer día de la cuenta atrás para el brexit ya sacó a relucir las diferencias. La primera ministra británica, Theresa May, abogó por acordar los términos de la futura relación con la UE “junto a los de la retirada”, una opción rechazada por su homóloga alemana, Angela Merkel.

“Lo que puede provocar en el primer momento más problemas es si Reino Unido dice que hay que negociar la salida y el futuro acuerdo en paralelo, como ya avanzó May”, indicó Ignacio Molina, investigador del centro español de análisis Real Instituto el Cano.

“Pero si los británicos dicen que no piensan cerrar el acuerdo de salida sin tener amarrado el acuerdo de futura relación, es un problema grave”, apunta Molina, para quien, no obstante, la cuenta atrás iniciada ayer, miércoles, mete presión a Londres, “porque si no hay acuerdo, el resultado es muy desastroso para ellos”.

En su futuro marco de relaciones con la UE, Theresa May expresó en la carta cursada a sus socios europeos su deseo de “un acuerdo de libre comercio audaz y ambicioso”, máxime cuando Reino Unido renunció a permanecer en el mercado único europeo para no aceptar una de sus libertades: la libre circulación de personas.

“El comercio es obviamente un asunto importante y uno de los que más se habla, pero un asunto todavía más difícil será el tema del movimiento de las personas”, señala Catherine Barnard, profesora de derecho europeo en la Universidad de Cambridge, quien destaca la alusión de May a garantizar los derechos de los ciudadanos europeos residentes en Reino Unido. AFP