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Mundo
sábado 17 de junio de 2017, 01:00

Trump revierte la apertura hacia Cuba y restringe viajes y comercio

"No seguiremos callados ante la opresión comunista", dijo Trump a una animada multitud en Pequeña Habana, en Miami. La nueva política prohíbe la mayoría de las transacciones con el Gaesa.

REUTERS, AFP, EFE

MIAMI, EEUU

El presidente de EEUU, Donald Trump, impuso el viernes limitaciones más duras para los estadounidenses que viajan a Cuba y restricciones para las empresas que hacen negocios con las fuerzas armadas en la isla, asegurando que "con la ayuda de Dios lograremos una Cuba libre pronto".

En un discurso en Miami en el que presentó su nueva política hacia Cuba, Trump firmó una directiva que revierte parte de la histórica apertura del ex presidente Barack Obama al país de gobierno comunista después del hito diplomático alcanzado en el 2014 por los viejos enemigos de la Guerra Fría.

Sin embargo, Trump mantuvo sin cambios varias de las iniciativas de Obama, incluyendo la reabierta Embajada estadounidense en La Habana, a pesar de que buscó mostrar que estaba cumpliendo con su promesa de campaña de adoptar una postura más dura hacia Cuba, especialmente en derechos humanos.

"No seguiremos callados ante la opresión comunista", dijo Trump a una animada multitud en el barrio cubanoamericano Pequeña Habana en Miami, que incluía al senador republicano Marco Rubio, quien ayudó a elaborar las nuevas restricciones sobre Cuba y habló un momento en español antes del discurso de Trump.

Los cubanos pudieron escuchar en vivo las palabras del presidente estadounidense en una inusual transmisión de la cadena de televisión venezolana Telesur.

El nuevo enfoque de Trump, que será consagrado en una nueva directiva presidencial, busca un cumplimiento más estricto de una vieja prohibición sobre los estadounidenses que viajan a Cuba como turistas, y también prevenir que se usen dólares para financiar al Gobierno.

Pero ante la presión de empresas estadounidenses, e incluso de algunos republicanos, para que no vuelva a cero en las relaciones con la isla de gobierno comunista, el presidente republicano optó por dejar intactos varios de los pasos dados por su antecesor hacia la normalización bilateral.

La nueva política prohíbe la mayoría de las transacciones comerciales de Estados Unidos con el Grupo de Administración Empresarial (Gaesa) –un conglomerado militar involucrado en todos los sectores de la economía–, pero con algunas excepciones, como viajes aéreos y marítimos, según funcionarios estadounidenses, lo que protegerá a aerolíneas y cruceros.

"No queremos que los dólares de Estados Unidos apuntalen un monopolio militar que explota y abusa de los ciudadanos de Cuba", dijo Trump, quien prometió que las sanciones no se levantarán hasta que Cuba libere a los prisioneros políticos y realice elecciones libres.

Donald Trump no llegará a romper los lazos diplomáticos que se restablecieron en 2015 después de más de cinco décadas de hostilidades. No eliminará tampoco los vuelos comerciales directos de Estados Unidos a Cuba o los cruceros, pero su política más restrictiva parece desalentar que se establezcan nuevos vínculos económicos.