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Mundo
sábado 9 de julio de 2016, 18:31

Trans, lesbianas, bisexuales y gais piden igualdad de derechos en Paraguay

Asunción, 9 jul (EFE).- Personas trans, lesbianas, bisexuales y gais (LGTB) reclamaron hoy la plena igualdad de derechos durante la celebración de la Parada 2016, una marcha que recorrió el centro de Asunción para dar visibilidad al colectivo.

Decenas de jóvenes con banderas con los colores del arco iris, el símbolo internacional de la causa por los derechos de las personas LGTB, se concentraron en la céntrica Plaza de la Libertad en rechazo de la violencia y el odio homófobo.

La expresión más reciente de este odio, según expresó Simón Cazal, portavoz de la organización Somosgay, convocante de la manifestación, fue el tiroteo en un club gay de Orlando (Estados Unidos), el pasado mes de junio, en el que murieron más de 50 personas.

Los manifestantes reclamaron el fin de la violencia y la discriminación, y pidieron se les reconozca como portadores de los mismos derechos que los heterosexuales.

"Estoy aquí por mis derechos. Quiero casarme y tener hijos con la mujer que amo", declaró a Efe Delia Ferreira, que participó en la marcha acompañada de su pareja.

Por su parte, la actriz trans Bárbara Cibils, encargada de dar la señal para el inicio de la marcha, declaró que, pese a que los paraguayos conviven con personas trans, bisexuales u homosexuales todos los días, los derechos de estas personas son "pisoteados, maltratados, escupidos y discriminados".

Cibils consideró "sumamente importante" que la comunidad LGTB se siga movilizando para exigir la igualdad de derechos, dado que "muchos han fallecido ya sin ver todavía la victoria".

Juan González, otro de los manifestantes, afirmó que es importante dar más visibilidad a las personas LGTB para que "una sociedad tan conservadora como la de Paraguay viva la diversidad sexual con respeto".

González aseguró que la sociedad paraguaya es "machista y patriarcal como consecuencia de la dictadura", que se extendió entre 1954 y 1989, y en la que las personas homosexuales y trans fueron objeto de persecución, torturas y otras violaciones a los derechos humanos, según denuncian varias organizaciones.

A estos antecedentes se suma, según González, "el poder de la Iglesia" que, pese a que el Estado se declara como laico, "tiene mucha influencia para hacer lobby y lograr que muchas reivindicaciones no puedan llevarse a cabo".

Paraguay es el único país de la región que no posee una legislación contra toda forma de discriminación, una propuesta de ley que fue rechazada en el Parlamento en 2014, por el temor de algunos grupos conservadores a que la norma abriese la puerta a la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Además, Paraguay evitó adherirse a una resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) que condena la discriminación contra personas por su orientación sexual y que se votó en junio de 2014 durante una cumbre del organismo internacional celebrada en Asunción.

Por su parte, las organizaciones de personas trans de Paraguay denunciaron en 2015 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos actos impunes de violencia contra transexuales en Paraguay que, según dijeron, han costado la vida a 54 personas desde 1989.