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miércoles 15 de marzo de 2017, 02:00

Trabajar en la calle es la única opción de muchos para escolarizar a sus hijos

Estudio revela que, pese a la pobreza, muchas familias hoy se esfuerzan para que sus hijos estudien. Ven a la vía pública como la única oportunidad para sacarlos de la marginalidad, darles casa y alimentos.

Una batalla todos los días. Norma Zarza desde hace 20 años trabaja en la vía pública; se dedica a la venta de productos y al juego de quiniela y no le preocupa llegar a fin de mes como cualquier asalariado; esta vendedora tiene que pensar en el día a día, en terminar la jornada con el dinero suficiente para llevar el alimento a casa y sostener el estudio de sus hijos.

"Mi luz me viene 140 o 150 mil guaraníes, el agua 40.000, tenemos que comer y somos tres en casa... 200 tenemos que tener para el morfi de la semana. En este presupuesto no entra la galleta ni la leche que no pueden faltar", comenta. Agrega que el hecho de que a su hijo le den almuerzo y merienda en la escuela representa un pequeño alivio.

Demuestra, como muchas, que la escolarización de sus hijos es una prioridad.

Norma dice que antes sacaba al día G. 150.000, pero ahora llega a G. 100.000, y agradece a Dios por la suerte. Cuenta que enfermarse supone un gasto que no está en los planes porque con lo que gana viven "apretados".

Orgullosa comenta que hizo crecer a su hijo sola, que ahora su segundo hijo está en edad escolar, pero lamentó no poder completar la lista de útiles a causa de la crisis.

El vendedor de yuyos Hugo Franco coincide con Norma en que ya no hay venta porque sus clientes ya no tienen mucho. "Hasta con los remedios para tereré se ahorra", afirma este señor que tiene tres hijos.

Detrás de cada puesto de cada comerciante hay una familia y relaciones complejas. La inseguridad, inestabilidad, los conflictos, desigualdad de recursos y oportunidades están presentes en la vida de todo trabajador de calle, según el libro Familias Paraguayas: Trabajo en la calle y conflictividad publicado por el Centro de Estudios Antropológicos - Universidad Católica.

CULTURA DE CALLE. Según el estudio, los trabajadores ven a la calle como una oportunidad, como el medio para lograr lo que se proponen, llevar el sustento diario, enfatizan en la educación de sus hijos, hacer que escalen social y profesionalmente, comprar un terreno, construir una casa.

Hombres y mujeres solteros o casados, con hijos o sin hijos, viviendo en casa propia o con los abuelos que comparten el techo a la vez con un tío y un sobrino que también ayudan a mantener el hogar, son algunas de las situaciones que se presentan en la dinámica de familia.

Las investigadoras Gloria Medina de Pérez y Gloria Centurión, bajo la coordinación de Cristina Boselli, entrevistaron a 32 familias en las que uno o varios de sus integrantes desempeñan sus actividades laborales en la vía pública. Notaron que la compleja configuración de las mismas se aleja de la normativa del matrimonio con padre, madre e hijo (familia nuclear), es decir, el modelo ha cambiado.

CAMBIOS. El Dr. Carlos A. González, director del Centro Interdisciplinario de Derecho Social y Economía Política (Cidsep) explica que familia en Paraguay constituye una unidad en la cual todos los seres tienen entre sí un lazo de solidaridad y, por otro lado, una unión que se prolonga en el tiempo, contrario a lo que sucede en países europeos.

"Podemos decir que la realidad de las familias en Paraguay tiene características que de ninguna manera pueden ser definidas sencillamente como un matrimonio y un conjunto de hijos, un conjunto de seres que tienen directamente una vinculación natural con esos abuelos, nietos, bisnietos", señala González quien sostiene que los cambios en la estructura se deben a la pobreza existente en el Paraguay.

El sociólogo Luis Ortiz Sandoval señaló que entender la dinámica de las familias ayuda a dimensionar las situaciones que les toca vivir en las calles y que la experiencia social de las nuevas conformaciones son diferentes y efectivamente tienen otra manera de presentarse a sí mismas en algunos casos como arquetipos o modelos de familia.

El investigador explica que una presuposición de que en la familia todo es solidaridad, armonía y equilibrio, en realidad no coincide o no se compadece con estas características muy variadas y diversas. Las familias están atravesando por disputas, conflictos internos, desmembramiento y además están expuestas a situaciones de riesgos.

Las autoras del libro Familias Paraguayas recomiendan la creación de redes de apoyo familiar, de una jurisdicción especializada en familia en el sistema de justicia, el refuerzo de planes y proyectos de la Codeni. Resaltan que cualquier modificación del trabajo de calle tendrá un gran impacto en las familias.