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domingo 19 de marzo de 2017, 01:00

“Todo médico sueña con llegar a la Academia”

Carlos Elbo Morales

carlos-morales@uhora.com.py

“No me lo esperaba. Es un gran orgullo”. Estas dos frases sintetizan el momento actual que vive el doctor Miguel Ruoti Cops, luego de ser elegido miembro de la Academia Internacional de Medicina Perinatal (IAPM). Un logro que, más que buscarlo, fue fruto de su labor diaria en traer vida al mundo.

–¿Qué representa ser el miembro de esta Academia?

–Los requisitos son demasiado exigentes en ese sentido. El honor y orgullo es muy alto al ser elegido como un miembro más de esta instancia, luego de tantos años de trabajo. A mí me postuló el presidente de la Academia, que es un croata, quien que es considerado uno de los pioneros en la ecografía. Me escribió y consultó si estaba interesado en formar parte de la Academia, ya que a su criterio reunía los requisitos.

–¿Cómo fue su elección?

–Fue por unanimidad. Si alguno de los miembros de la Academia se opone y justifica su rechazo, se rechaza la postulación.

–¿Soñaba alguna vez con este logro?

–Fue una grata sorpresa. No esperaba este nombramiento. Uno no trabaja para llegar a ser académico, porque son muchos los llamados y pocos lo elegidos. Es el sueño de todo médico que está en el ámbito científico y universitario. No me imaginaba que alguna vez podía llegar. Pero solo al recibir el diploma uno puede dimensionar lo que significa ese logro tan importante.

–¿Qué ventajas representa para el país que sea miembro de esta Academia?

–La reunión de la Academia convoca a todas las mentes pensantes de la medicina perinatal una vez al año. Al ser miembro, uno tiene la posibilidad de que su país pueda ser sede de esta reunión. De esa manera los mejores profesionales de esta especialidad pueden compartir sus conocimientos con los colegas y estudiantes. Así se genera una gran oportunidad para estar al tanto de los últimos adelantos en medicina perinatal.

–¿Otro beneficio se puede nombrar?

–Aunque no corresponde al ámbito de la Academia, al estar en contacto con los miembros se pueden ver las posibilidades de que estudiantes o colegas puedan realizar especializaciones en lugares renombrados.

–¿Cómo ve a la medicina perinatal en el país?

–Está avanzando mucho, no solo la parte clínica. También a través de la tecnologías. En mi área específica, ecografía, ya se cuentan con más equipos. Tal vez no son de última generación, pero ya se tiene un aporte muy grande a lo que es la medicina. La medicina perinatal no es solamente el embarazo, sino también todo lo que es el nacimiento.

–¿Queda mucho por hacer?

–Si alguien tuvo la oportunidad de conocer lo que era la medicina perinatal 20 años atrás, podemos decir que sí hubo un avance. Esto ocurre porque la salud en general estuvo relegada por mucho tiempo. En poco tiempo no podemos pretender tener una medicina de alta complejidad en todos los sitios. Todos los pequeños esfuerzos que pueda hacer cada uno de los gobiernos valen. A la larga suma. La última tecnología de entrada no es la solución, sino ir sumando de a poco. Sobre todo formando gente que también pueda utilizar esa alta tecnología.

–¿Qué apuntaría como puntos fuertes y débiles?

–Resaltaría la labor del personal de salud. Podemos hacer muchas cosas de primer mundo sin tanta tecnología. El punto flaco es justamente la tecnología, que depende de los recursos. Siempre hay algo que mejorar, lo que pasa es que a veces no sabemos si miramos el vaso medio lleno o medio vacío. Soy optimista de que las cosas van a ir mejorando. No podemos decir que está todo mal. Hay terapias neonatales en el país muy bien equipadas, que es cierto no pueden estar en todo el país.

–¿Por qué eligió perinatal?

–A mí me gusta dar vida. Es una especialidad muy delicada, porque tenemos dos pacientes, la madre y el hijo. No hay mayor alegría que saber que el niño está sano, trasmitir y compartir eso con la familia. No tiene precio y por tal razón no elegí otra especialidad.