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Mundo
miércoles 11 de enero de 2017, 20:54

Texas ejecuta a un reo que asesinó a dos hombres en un trapicheo de drogas

Austin (EE.UU.), 11 ene (EFE).- El estado de Texas (EE.UU.) ejecutó hoy a Christopher Chubasco Wilkins, un reo de 48 años condenado a muerte por el asesinato de dos personas que en 2005 le vendieron una piedra por 20 dólares haciéndole creer que era crack.

A Wilkins, un hombre blanco, lo declararon muerto a las 18.29 hora local (00.29 del jueves GMT) tras recibir una inyección letal en la cárcel de Huntsville, según notificó el Departamento de Justicia Criminal de Texas.

Antes de ser ejecutado, Wilkins declinó su derecho a pronunciar unas últimas palabras.

Wilkins cometió el crimen por el que hoy fue ejecutado el 28 de octubre de 2005 en Fort Worth (Texas), al poco de recobrado la libertad tras pasar un tiempo entre rejas por posesión ilegal de armas.

Ese día, Wilkins se hizo amigo de dos hombres, Willie Freeman (44 años) y Mike Silva (33) que le engañaron para que les comprase una piedra de grava por 20 dólares haciéndole creer que era crack.

Cuando Freeman se burló de él por el engaño, Wilkins lo mató a tiros, y a continuación también asesinó a Silva porque "estaba ahí", según confesó una vez detenido. Después lanzó los cuerpos a una zanja.

Wilkins también confesó a las autoridades que el día antes de los dos asesinatos había matado a otro hombre identificado como Gilberto Vallejo durante una pelea de bar provocada por una disputa sobre el teléfono público del establecimiento.

En su declaración, Wilkins explicó que cuando se siente enrabietado "no piensa en lo que está haciendo": "Soy consciente de que son malas decisiones, pero las tomo igualmente", dijo.

En el juicio, celebrado en 2008, Wilkins le dijo a los jurados que no le importaba que lo condenaran a muerte.

Wilkins se convirtió así en el primer ejecutado del año en Estados Unidos.

Desde que el Tribunal Supremo reinstauró hace cuatro décadas la pena de muerte en el país, 1.443 presos han sido ejecutados, 539 de ellos en Texas.

El próximo miércoles, el estado de Virginia pretende ejecutar al afroamericano Ricky Gray por asesinar a siete personas en 2006.