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Mundo
lunes 26 de junio de 2017, 01:00

Temer encara una compleja semana acorralado por la Fiscalía brasileña

El primer round será hoy, cuando vence el plazo para que el procurador de la República presente ante el Supremo Tribunal Federal la denuncia por corrupción pasiva contra el presidente.

EFE

SÃO PAULO-BRASIL

El presidente de Brasil, Michel Temer, afronta sus horas más bajas, acorralado por acusaciones de corrupción sobre las que la Fiscalía brasileña debe pronunciarse antes del martes y es blanco de una nueva huelga general convocada por los sindicatos para el viernes.

El primer round de la semana deberá ser antes del martes, cuando vence el plazo para que el procurador general de la República, Rodrigo Janot, presente ante el Supremo Tribunal Federal (STF) la denuncia por corrupción pasiva contra Temer.

El jefe de Estado es investigado por los supuestos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la Justicia y asociación ilícita, y al menos en el primero de los casos la Policía Federal ya informó que encontró serios indicios que comprometen al gobernante.

Las sospechas de que Temer participó con vigor en asuntos de corrupción se desprenden de confesiones hechas por directivos del grupo JBS, uno de los mayores productores y exportadores de carnes del mundo, que en un acuerdo de cooperación judicial detallaron una serie de irregularidades en las que estaría incurso el presidente.

Las grabaciones entregadas como prueba por el empresario Joesley Batista de su diálogo con Temer fueron sometidas a pericia por la Policía Federal, que según el diario Folha de São Paulo, constató "interrupciones técnicas" del audio, pero descartó que el material hubiera sido editado, como apuntó la defensa del gobernante. El resultado de la pericia deberá ser encaminado a la Corte Suprema hoy. No obstante, por la Constitución brasileña, el mandatario goza de un fuero privilegiado en el que el STF es la única corte que puede juzgarlo y por su condición de jefe de Estado, además, cualquier proceso jurídico que se abra en su contra deberá tener el aval de la Cámara de Diputados, cuya mayoría oficialista ya no está tan clara.