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Mundo
domingo 10 de julio de 2016, 11:33

Taibo y Piñeiro, ejemplos de novela negra latinoamericana en festival español

Gijón (España), 10 jul (EFE).- El hispano-mexicano Paco Ignacio Taibo, que presentó "Que sean fuego las estrellas", y la argentina Claudia Piñeiro, con "Una suerte pequeña", fueron los protagonistas de la jornada de hoy de la Semana Negra de Gijón (norte de España), certamen dedicado a la literatura policíaca.

Mientras Taibo lamentó la desaparición de la clase obrera con conciencia social, de la que habla en su libro, Piñeiro se refirió al conjunto de su obra para asegurar que sus primeras novelas no fueron concebidas como género negro y que "Betibú" (2011) fue la primera que escribió conscientemente en ese estilo.

Dos representantes de la novela negra latinoamericana, aunque Taibo haya nacido en Gijón (fue el creador de la Semana Negra) y dedique su último libro al movimiento anarcosindicalista de Barcelona entre 1917 y 1922.

Taibo contrapuso la "apatía" del proletariado actual con la "épica" que ha recopilado en las 553 páginas de su libro, una obra que no quiso encasillar en ninguno de los géneros literarios conocidos.

Lo definió como una "historia narrativa" basada en hechos reales constatados con los personales, que son "malos pero muy malos" y otros "muy buenos".

"Con esos ingredientes es muy fácil escribir novelando los acontecimientos", dijo, aunque el libro ha tardado 30 años en ver la luz, tres décadas durante las cuales acumuló cientos de documentos, recortes de periódicos, libros, microfilmes y docenas de cuadernos de notas, en el garaje de su casa de México.

Taibo afirmó que con el "auge" que estaban tomando las ideas independentistas en los últimos años, sintió "curiosidad" por "redescubrir" la Barcelona que había visto cuando recopiló todos esos datos y abrió las cajas.

Y se encontró con "una muy buena investigación" de unos acontecimientos poco divulgados, puesto que lo que se había publicado eran "algunos ensayos malos" y una novela de Andreu Martín.

En menos de ocho meses terminó de escribirlo, pero no le encontraba un título adecuado hasta que se "topó" con un ejemplar de "Macbeth", de William Shakeaspere, y descubrió que la frase "Que sean fuego las estrellas" tenía la poesía que necesitaba el título de su libro.

En un estilo opuesto, Claudia Piñeiro, autora de "Una suerte pequeña" o "Un comunista en calzoncillos", explicó que sus novelas "tienen muchas capas", con personajes y tramas que se superponen, con un elemento en común que considera fundamental, el suspense.

Piñeiro, que participa en la Semana Negra de Gijón al haber sido la ganadora de la pasada edición del festival literario Buenos Aires Negra, escribió su primera obra, "El secreto de las rubias", cuando trabajaba como economista y aunque nunca se llegó a publicar, fue el punto de inflexión que le llevó a la escritura.

Ganadora del Premio Clarín por "Las viudas de los jueves", llevada al cine por el director Marcelo Piñeiro, la autora está considerada como una de las narradoras destacadas de la literatura policial que se produce en la Argentina.

Piñeiro recordó hoy sus comienzos en los talleres dirigidos por el bonaerense Enrique Medina, y tuvo palabras de agradecimiento para él y para Guillermo Saccomanno, de quien se considera "hija literaria".

También explicó que escribió "Un comunista en calzoncillos", pensando en la figura de su padre, afiliado al partido, pero a quien no veía haciendo la revolución, sino "siempre en casa tomando mate".

Algunos años después de que se publicara esta novela, por intermedio de una tercera persona, se enteró de que su padre era un cuadro importante del Partido Comunista en la localidad bonaerense de Burzaco, donde nació y vivió su adolescencia.

Piñeiro afirmó que el compromiso político de su padre le permitió saber "lo que estaba pasando" durante la dictadura militar argentina, que gobernó entre 1976 y 1983, mientras que sus amigas y compañeras de clase lo ignoraban.