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Opinión
domingo 31 de julio de 2016, 01:00

Tabaquismo: Triunfo uruguayo

Por Guido Rodríguez Alcalá

El día 7 de julio, el Ciadi falló a favor del Uruguay. ¿Fue el triunfo de David contra Goliat, de un país chico frente a una poderosa multinacional?

El fallo del tribunal arbitral se puede interpretar de distintas maneras. Con sede en Washington, el Ciadi es el organismo del Banco Mundial en que las empresas multinacionales demandan a los Estados, pero los Estados no pueden demandar a las empresas multinacionales.

Para los Estados, ganar un caso en el Ciadi significa no pagar la indemnización exigida por una multinacional y reembolsarse los gastos judiciales (o parte de ellos). En el Ciadi, como en otros tribunales arbitrales, los procedimientos son secretos y los fallos inapelables; el costo es elevadísimo.

¿Por qué demanda una multinacional a un Estado? Porque considera que una ley, reglamentación o medida administrativa la perjudica; esto puede aplicarse a cualquier acción estatal que pretenda beneficiar la ecología, la salud, los derechos laborales.

En el caso del Uruguay, la demanda se debió a que las autoridades del país iniciaron una campaña que disminuyó el tabaquismo en un 30 por ciento. La campaña comprendía la obligación de poner en las cajas de cigarrillos fotografías de las consecuencias nefastas del tabaco. Obviamente, la empresa Philip Morris perdió dinero, y por eso demandó a Uruguay en el Ciadi, que aceptó la demanda en vez de rechazarla de plano; la salud y la vida deben ser innegociables.

Al cabo de seis años de pleito, el tribunal decidió que Uruguay no debía pagarle nada a la tabacalera, y que la tabacalera debía pagarle siete millones de dólares para cubrir los gastos judiciales. Los gastos totales pasarán de diez millones, según estima el artículo del Guardian que comenta el caso (https://www.theguardian.com/global-development/2016/jul/28/who-really-won-legal-battle-philip-morris-uruguay-cigarette-adverts ). El mismo artículo dice que Uruguay no alcanzó triunfo definitivo, porque se expone a otras demandas de multinacionales, y la de Philip Morris hizo que Paraguay, Costa Rica y Nueva Zelanda desistieran de adoptar medidas para combatir el tabaquismo. Me permito recordar que, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, 100 millones de personas murieron en el siglo XX a causa del tabaquismo, que podría provocar mil millones de muertes en el siglo XXI (http://www.who.int/tobacco/mpower/mpower_report_full_2008.pdf )

Es inaceptable que las multinacionales ignoren las leyes de Estados soberanos demandándolos, o amenazándolos con demandas en instancias internacionales por motivos absurdos. Sin embargo, a esto se prestan las privatizaciones de los servicios públicos, que suelen ir de la mano con los contratos de alianza público-privada (APP). Un tribunal internacional condenó a Paraguay a pagarle varios millones de dólares a Société Générale, por un servicio que no había prestado. Ahora, el Paraguay está demandado por el affaire de Gustavo Gramont Berres, que defraudó al país en comandita con banqueros inescrupulosos. No sé cómo terminará el proceso tramitado en los Estados Unidos, pero lamento que Italia se haya subrogado a los defraudadores para extorsionarnos.