7 de diciembre
Miércoles
Poco nublado con tormentas
24°
31°
Jueves
Tormentas
22°
28°
Viernes
Lluvioso
21°
26°
Sábado
Muy nublado
20°
29°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
jueves 11 de agosto de 2016, 01:00

Solo un milagro puede salvar a Dilma Rousseff del juicio político

El heterogéneo arco opositor del Congreso que articuló el impeachment logró 4 votos más que cuando el proceso fue admitido para ser analizado, y 5 más de los necesarios para la destitución definitiva.

AFP

SAO PAULO - BRASIL

Alejada del poder desde mayo, abandonada por aliados y con débiles apoyos entre sus propias filas, la presidenta brasileña Dilma Rousseff está cada vez más cerca de dejar su cargo definitivamente y solo un milagro podría salvarla, coinciden analistas.

El último capítulo de la saga del impeachment tuvo lugar la madrugada de ayer, cuando el pleno del Senado aprobó por mayoría de 59 contra 21 votos someter a juicio político a la presidenta, acusada de maquillar las cuentas públicas y autorizar gastos sin aprobación del Congreso.

El último paso tendrá lugar entre el 25 y el 29 de agosto, fecha probable del juicio en el Senado. Si dos tercios de su plenario (54 votos sobre 81) votan por el impeachment, como se prevé, Rousseff deberá abandonar el poder definitivamente y se dejará caer el telón sobre los 13 años en el poder del Partido de los Trabajadores (PT), emblema de la izquierda latinoamericana. En ese caso su ex vicepresidente Michel Temer, que ya asumió la presidencia de manera interina y a quien la mandataria acusa de traicionarla y dar un golpe legislativo en su contra, terminará su mandato, que se extiende hasta el fin de 2018.

"Irreversible". "La verdad es que Dilma necesitaría un milagro para que eso no ocurra, yo diría que la mayor sorpresa sería que consiguiera revertir el proceso. Hoy eso no se ve posible", declaró el analista político Everaldo Moraes, de la Universidad de Brasilia.

"Hasta sus propios aliados lo perciben, saben que el proceso se volvió irreversible", añadió. Las sesiones para la fase final del impeachment de Rousseff comenzarán unos días después del cierre de los Juegos Olímpicos de Río 2016, los primeros en América del Sur que precisamente el antecesor de Rousseff y su padrino político, Lula da Silva, batalló para traer a Brasil en la puja de 2009. Eran otros años, cuando la economía aún florecía y el gigante sudamericano parecía ser la potencia mundial que por fin despertó. Si bien Rousseff no está acusada de corrupción, el caso Petrolao ayudó a hundirla a ella y a su Gobierno.